viernes, 2 de enero de 2009

PESADILLAS DE LUNA LLENA

Joaquín dormía, introducido en su pijama de blanca quietud .Afuera la luna pasea en su reino, su tierna redondez de luna llena, pone gotas de esplendor entre las penumbras de la noche.



Joaquín, con su carita de ángel rechoncho, acurrucado en trémulos ronquidos, esparce dichoso sus sueños en blanda almohada .Era un hombre común y corriente con ideas, también, comunes y corrientes. Vivía su vida tal y como lo había aprendido: en libre albedrío.



Duerme, Joaquín, duerme.Que tu hada madrina velara tus sueños y espantara de ti horribles pesadillas, con su varita mágica.



El gran reloj daba las doce de la medianoche. La luna, en toda su magnitud vigilaba, dichosa, su tétrico reino de sombras y claroscuros.



El ambiente del dormitorio se llena de ronquidos cortos, agudos, largos y graves .De pronto un sonido agudo, despertó, a Joaquín. Soñoliento se incorporo! Hay de aquel infeliz, que le quitaba, el sueño!



El sonido se hizo más intenso y fraccionado. Variados tonos, quitaban el aire; conformando una agradable melodía! Era el sonido de una flauta!

¡¿Quién era el idiota que a estas horas de la noche se le ocurría tocar la flauta?!



Estaba por salir de la cama a averiguar, pero lo que vio sus ojos lo paralizo. Frente a el, una fila de ratas desfilando, tras el sonido dulce de una flauta, que era, tocada magistralmente por un joven con vestimenta medieval.-¡El flautista de Hamelin!-exclamo incrédulo Joaquín.-¡No puede ser!!Era un sueño!-se dijo para si, casi gritando. Se restregó los ojos con ambas manos, limpiando cualquier residuo de letargo.



Cuando termino ,siguió viendo ,nuevamente ,aquel absurdo espectáculo!El cuento mas leído de su infancia cobraba vida!.Las ratas y el flautista siguieron su camino hacia la noche oscura. Poco a poco se iban perdiendo entre la penumbra, tal y como habían venido. dejando a Joaquín en un angustiado embobamiento.



Joaquín observaba atónito, la gran marcha de roedores. El último roedor que cerraba la fila lo sacudió. Tenia unos ojos negros grandes ,mejillas redondas y nariz rechoncha!Era su vivo retrato!.

Se desaparecieron .Joaquín se dejo caer en el lecho. No podía creer lo que había visto!Había sido tan real!.Se acomodo perplejo, aun, entre las sabanas tibias y busco el sueño perdido .Afuera la noche seguía el curso normal de las estrellas brillantes en el entorno de la luna llena.



Joaquín estaba por conseguir el sueño, cuando un frío helado recorrió su cuerpo…Un temor, insano, lleno de sudor su piel .Confuso abrió los ojos y se incorporo .desde las tinieblas se acercaba un bulto extraño .Era un horripilante ser: mitad animal, mitad humano. Se acercaba .Su cuerpo cubierto de pelos, con garras en vez de uñas .Dos grandes colmillos salían por su grotesca boca, era el rostro contraído de un animal .Se arrastraba babeante por la habitación .Se acerca Joaquín, se acerca.-¡El hombre lobo!-escupió la frase Joaquín. El no sabia si reír, llorar o correr. Una sonrisa nerviosa ,reflejo sus labios.¿Porque sus pesadillas infantiles vuelven ahora?.



Quiso gritar. No pudo. Un nudo extraño cerraba su garganta. Lo tuvo mas cerca .Se vuelve a echar en la cama. Se encoge y se envuelve con las sabanas ,aterrado!No podía ser un sueño!.Lo tenía cara a cara con el grotesco animal. Vio aquellos ojos malévolos. La mirada perdida y el rostro pétreo, se torno, de pronto, en semblante conocido para Joaquín .En lo mas profundo de esa bestia babeante, pudo ver sus grandes ojos negros, mejillas redondas y nariz rechoncha! Era el mismo, otra vez!



No quiso ver más. Se llevo las manos al rostro .Escondió sus ojos locos que querían desbordarse de sus pupilas .La lengua se ahogaba entre los dientes rechinantes. Estuvo un buen rato así, esperando lo peor. Cuando los abrió la pesadilla había desaparecido.



Quiso pensar, amalgamar ideas .No pudo.-¿Por qué?¿Porque?-se decía-¡Todo era tan real!.No quiso seguir durmiendo .Se levanto, se dirigió hacia la cocina .Necesitaba un vaso de agua .En el umbral del dormitorio tropezó .En el piso, un gran oso de peluche, le obstaculizaba el paso. Lo levanto, aturdido, había sido su juguete favorito en su infancia. Sintió una fuerte sacudida dentro de si.”La pesadilla no termina” pensó. Puso al oso bajo sus brazos y siguió su camino, resignado .Estaba decidido. Esperaba lo imprevisto.



Sus pensamientos no hilvanaban una respuesta correcta a su amor de preguntas incongruentes…En el pasillo encontró más juguetes regados .Eran variados: soldados, pelotas, muñecas, etc.Joaquín abría y cerraba los ojos incrédulos, ¡No tenia niños en casa! Y no habían en varios metros a la redonda!.Como si fuera poco. Todos estos juguetes, les eran, conocidos a Joaquín.

Le invadió una terrible sensación .Quiso huir .Se encamino hacia la sala.-¡No!!No!-grito .Sintió su grito forzado ,retrocedió unos pasos .Una hermosa mujer ,cubierta solo ,de sofisticados velos transparentes a la usanza árabe, le cerraba el paso .Mas atrás el terrible monstruo de silueta lobezna y el flautista con su sequito de roedores.



El flautista comenzó a tocar una melodía suave .La exótica bailarina desnuda en velo transparentes contorsionaba su cuerpo suavemente ,despojándose al son de la melodía la sofisticada vestimenta .Joaquín veía el espectáculo absorto .El ultimo velo cayo en sensuales movimientos quedando desnuda .La música se hizo frenética y una convulsión eléctrica recorrió el cuerpo de la mujer. Su frágil cuerpo se contrajo y desde sus entrañas salían ansiosos gemidos de placer. Mientras su cuerpo dibujaba sugestivas formas copulativas.



Joaquín quiso volver sobre sus pasos .Sus piernas se enredaron y cayo al piso .instintivamente sujeto su oso de peluche .La bella mujer se acerco a el, extendiéndole los brazos, en sutil invitación de aplacar sus quejidos solitarios .Joaquín se encogió sobre si, haciéndose un ovillo. La mujer estaba junto a el, envuelta, de pronto, en frenéticos espasmos y quejidos brutales al son de la música.



La música bajo su intensidad y la mujer cayo, tendida a los pies de Joaquín. Este seguía con la cabeza entre las manos .La música vuelve a subir su intensidad y una gran danza macabra dibujaba círculos en torno a Joaquín. Estaba perdido, cercado por sus temores y prejuicios. Levanto la cabeza y grito, suplico .Se arrastro al borde de la locura, hacia un rincón de su sala. Oprimía su oso sobre si. Lo más terrible estaba a punto de suceder.



Terminaron de danzar la mujer y la bestia al compás de calida y frenética melodía del hombrecillo medieval y sus roedores. La melodía vuelve a tomar matices suaves .La mujer se mueve al compás de la melodía, como una hoja llevada por el viento. La bestia se acerca en lujuriosa actitud .Esta junto a ella y la toma en sus grotescos brazos. El rostro de la mujer se transforma .De acariciante y tierno semblante a un convulsivo temor y sumisión, al mismo tiempo.



Joaquín sin sangre, ya, en las venas contempla en perdida abstracción .El monstruo de sus pesadillas, oprimía hacia si, a la mujer de sus sueños.



La melodía sigue rítmicamente, subiendo de intensidad, mientras las salvajes garras rasgaban, fieramente los calidos senos y sus ojos de babeante lujuria se posaban ,en los contornos mas secretos de la bella mujer.

La sangre brotaba de la piel tersa y suave. La mujer gritaba, rogaba, suplicaba huir del cruel suplicio.



Los gritos suplicantes de la mujer, enervaban ,mas y mas, al monstruo .De pronto la babeante mirada se torno en excitación paranoica y en medio del charco de sangre, la copulo en salvajes vaivenes .Los gritos de terror se ahogaron ,como los gemidos de amor morían entre gorgojeos de honra herida .Profirieron balbuceos groseros y morbosa agonía.



La melodía llego a su fin .Sucumbió entre el grito desgarrador mitad humano, mitad animal, perdiéndose la pareja entre las ultimas contorsiones.



El flautista fue perdiéndose en las penumbras de la noche, llevándose a su sequito de ratas. Y otra vez Joaquín vio su rostro reflejado en la última rata y el horrible monstruo. La habitación se hizo silencio .La noche seguía con su manto oscuro .La luna llena vigilaba parsimoniosamente. Mientras Joaquín jugaba, alegre, con sus juguetes, quedándose dormido al rato, acariciando su oso de peluche .Y en sus tímpanos sonaban suaves arrullos de cuna.



El sonido estridente del despertador y una voz que lo llamaba, lo despertó sorprendido ¡estaba en su cama! Indago en una rápida mirada por la habitación!no había indicios de haber ocurrido algo extraño!Se sentó aturdido. Su mujer, estaba a su lado, con una mesita regable, que contenía su desayuno .Su mujer, en sumisa actitud, terminaba de despertarlo.

-Mi amor .El desayuno! Esta como a ti te gusta! Joaquín pregunta:

-Anoche… ¿No sentiste nada?... ¿Nada raro?.... ¿Algo extraño?

-No mi amor. Anoche dormí profundamente .Junto a ti mi amor-Acurrucándose en los brazos de Joaquín.-Porque me preguntas si paso algo extraño? Joaquín , mirándola, titubeo.

-Por…por nada…El rostro de su mujer, era el rostro de la bailarina de su sueño. Recordó el bestial espectáculo .Cerro los ojos, sintió una fuerte congoja. Mientras su mujer seguía hablando como un robot bien programado .La mujer sentada en la cama.

-¡Tu traje esta listo ,tus corbatas en su lugar ,luego planchare la camisa que lave ayer y…..

-¡Cállate!!Cállate!!No sigas! Por favor!...La corto nervioso a punto de llorar .Su mujer bajo la cabeza ,estaba acostumbrada a esos gritos. Si no lo hubiera hecho ,habría visto el rostro descompuesto de su marido .Joaquín la acaricio de la barbilla y lo acerco a su rostro. Era un rostro hermoso, con una ingenuidad a flor de piel. La acaricio. La mujer seguía con la mirada en el piso, en actitud sumisa.



Las tiernas caricias de Joaquín, hicieron comprender a su mujer, cual era el fin .Automáticamente se saco la bata y una provocativa desnudez recorrió el ambiente .Y espero resignada, su cotidiana rutina.



Joaquín, sonrio .Estrecho a su mujer en un tierno abrazo, lleno de cariño .Por primera vez, y desde lo mas hondo de sus sentimientos, soltó en llanto .El llanto de un hombre reprimido.



Su mujer, no entendía nada. Joaquín si, ahora lo entendía todo y se sentía el ser mas despreciable del mundo.



Y lloro, como un niño, hundiendo su llanto amargo en el regazo calido de su mujer.



Lloro suplicante y arrepentido, mientras sus labios balbuceaban un:



--¡Perdón!....!perdón!...

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