Una de las consultas más habituales en la página "Consultas Sexuales" es sobre las prácticas eróticas que tienen peligro de embarazo.
Pongamos unos ejemplos:
- Mi pareja y yo nos estuvimos rozando sin quitarnos la ropa interior. Él eyaculó en la ropa. ¿Hay posibilidades de que el semen atraviese la ropa interior y entre en la vagina provocando un embarazo?
- Mi chico, antes de ponerse el condón, estuvo pasando la punta de su pene por la entrada de mi vagina. ¿Hay posibilidades de que el líquido preseminal provoque un embarazo?
- Mi novio eyaculó lejos de mi vagina, y luego me masturbó metiéndome un dedo. ¿Hay posibilidades de que en su mano quedasen restos de semen y que luego al meterme el dedo metiese semen en mi vagina? ¿Puedo estar embarazada?
- ¿Puede haber embarazo practicando el sexo anal?
En estos 4 casos la respuesta es que NO hay peligro de embarazo. Aunque es difícil marcar una línea la cual diferencie con total precisión todas las prácticas con peligro de embarazo y todas las prácticas sin peligro, voy a hacer una inmoralidad y voy a intentar definir dicha frontera.
Sólo hay peligro de embarazo si se cumple una de estas dos condiciones (o las dos, claro):
- Si hay coito, penetración. Vamos, si el pene entra en la vagina. No es necesario que haya eyaculación para que haya peligro; la "marcha atrás" o "coito interrumpido" es un método anticonceptivo poco seguro y puede que haya embarazo aunque se retire el pene de la vagina antes de eyacular.
- Si se eyacula en la misma entrada de la vagina. Parece que hay alguna posibilidad de que el semen se deslice inmediatamente hacia el interior de la vagina, pudiendo provocar un embarazo.
Y se acabó. Ni súper-espermatozoides con capa capaces de atravesar la ropa, ni líquidos preseminales poderosos con GPS que encuentran el óvulo escondido, ni fantásticos atajos entre el ano y el útero. Si no hubo penetración, ni tampoco se eyaculó en la misma entrada de la vagina, no hay ninguna posibilidad de embarazo. Y ahora no me vengan con que "le metí sólo la puntita" o "eyaculé en la ingle y el semen fue hacia la vagina"...
Pongamos unos ejemplos:
- Mi pareja y yo nos estuvimos rozando sin quitarnos la ropa interior. Él eyaculó en la ropa. ¿Hay posibilidades de que el semen atraviese la ropa interior y entre en la vagina provocando un embarazo?
- Mi chico, antes de ponerse el condón, estuvo pasando la punta de su pene por la entrada de mi vagina. ¿Hay posibilidades de que el líquido preseminal provoque un embarazo?
- Mi novio eyaculó lejos de mi vagina, y luego me masturbó metiéndome un dedo. ¿Hay posibilidades de que en su mano quedasen restos de semen y que luego al meterme el dedo metiese semen en mi vagina? ¿Puedo estar embarazada?
- ¿Puede haber embarazo practicando el sexo anal?
En estos 4 casos la respuesta es que NO hay peligro de embarazo. Aunque es difícil marcar una línea la cual diferencie con total precisión todas las prácticas con peligro de embarazo y todas las prácticas sin peligro, voy a hacer una inmoralidad y voy a intentar definir dicha frontera.
Sólo hay peligro de embarazo si se cumple una de estas dos condiciones (o las dos, claro):
- Si hay coito, penetración. Vamos, si el pene entra en la vagina. No es necesario que haya eyaculación para que haya peligro; la "marcha atrás" o "coito interrumpido" es un método anticonceptivo poco seguro y puede que haya embarazo aunque se retire el pene de la vagina antes de eyacular.
- Si se eyacula en la misma entrada de la vagina. Parece que hay alguna posibilidad de que el semen se deslice inmediatamente hacia el interior de la vagina, pudiendo provocar un embarazo.
Y se acabó. Ni súper-espermatozoides con capa capaces de atravesar la ropa, ni líquidos preseminales poderosos con GPS que encuentran el óvulo escondido, ni fantásticos atajos entre el ano y el útero. Si no hubo penetración, ni tampoco se eyaculó en la misma entrada de la vagina, no hay ninguna posibilidad de embarazo. Y ahora no me vengan con que "le metí sólo la puntita" o "eyaculé en la ingle y el semen fue hacia la vagina"...

No hay comentarios:
Publicar un comentario