miércoles, 2 de septiembre de 2009

ENTREVISTA CON RENDUELES, PSIQUIATRA Y ENSAYISTA

Guillermo Rendueles Olmedo (Gijón, 1948) es psiquiatra y ensayista. Su obra, señala Wikipedia, “se centra en la crítica de la psiquiatría ortodoxa, en la teoría social y en la política radical”.

Rendueles cursó sus estudios de bachillerato en el mismo lugar en que nació, la Academia España de Gijón que dirigía su padre, y en el Instituto Jovellanos. Desde muy joven recibió clases del filósofo anarquista José Luis García Rúa y en la adolescencia inició su militancia en el Partido Comunista de Asturias.

Licenciado en medicina por la Universidad de Salamanca en 1971 y doctor en medicina por la de Sevilla en 1980 con una tesis sobre la izquierda freudiana, inició su trabajo en 1972 como médico residente en el Hospital Psiquiátrico de Oviedo. Participó allí en un movimiento antipsiquiátrico que promovió la transformación de la asistencia de los enfermos mentales, lo que provocó una dura represión del gobierno franquista y el despido de la mayoría de médicos de ese centro. Tras realizar, como represaliado, el servicio militar en la isla de La Gomera, continuó participando en los movimientos de renovación psiquiátrica en el Hospital Psiquiátrico de Ciempozuelos y en el Hospital Provincial de Gerona.

Trabaja desde 1980 en Asturias como psiquiatra del Insalud. Entre 1980 y 1989 fue profesor asociado en la Facultad de Filosofía de la Universidad de Oviedo. En 1989 se incorporó como profesor tutor de Psicopatología en el centro asociado de la UNED de Gijón. Ha sido impulsor de la Asociación Española de Neuropsiquiatría, a cuya directiva ha pertenecido.

Tiene publicaciones en una docena de libros en diversas editoriales españolas y casi una centena de artículos en distintas revistas. Por algunos de esos trabajos ha sido premiado por la Real Academia Española de Medicina (en 1982) y por la Asociación Española de Neuropsiquiatría (en 1983). A principios de los años noventa, tras haber estado cierto tiempo apartado de la actividad política, participó en los grupos antimilitaristas que promovían la insumisión y volvió a colaborar con colectivos y medios de comunicación de izquierda. Escribe regularmente en el periódico asturiano La Nueva España.

Una de sus publicaciones más conocidas, Egolatría, que en su día fue reseñada por Santiago Alba Rico, puede verse en el apartado Libros-libres de rebelión

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Si me permite, déjeme iniciar la conversación con algunas definiciones, con algunas delimitaciones conceptuales. ¿Qué tipo de enfermedades mentales trata la psiquiatría?

En alguna ocasión he manejado la metáfora de que la psiquiatría como Coche Escoba de la medicina social, como práctica de cuidados que recoge todos los malestares que no caben en las categorías científico- naturales de la medicina o los recursos sociales. La medicina ofrece demagógicamente una definición de salud como “un estado de bienestar y realización físico–psíquica” para toda la población .Como es obvio que vivimos en una sociedad llena de sufrimiento y malestar no reparables por tratamientos médicos ni ayudas sociales, cuando un dolor o una queja no tiene un substrato anatómico clínico demostrable o es imposible de encuadrar en las pedagogías sociales se le etiqueta como enfermedad psiquiátrica y se le trata con ansiolíticos y antidepresivos que efectivamente acallan el dolor. Todo ello para no confesar la impotencia del llamado estado del bienestar para ofrecer una vida buena . El niño no educable en la escuela acaba en el psiquiatra . El ama de casa quejica de dolores a los que no se le encuentra causa física el psiquiatra la etiqueta de somatizadora y le da ansiolíticos. El comercial que no duerme y abusa del alcohol de nuevo ansiolíticos. Todo con tal de no cuestionar la escuela, el hogar o el comercio como focos de alienación y mala vida que hay que transformar o destruir.

De ahí que la practica psiquiátrica sea una práctica muy pretenciosa: ofrece mejoras para toda clase de males y desde luego promesas que luego no puede cumplir. Como el Bálsamo de Fierabrás los psiquiatras ofrecen remedios para toda clase de situaciones: dirección del duelo para las catástrofes o la muerte de algún ser querido, enfrentamiento al estrés laboral, dolor de enfermedades reales pero de causa desconocida como la esquizofrenia o los trastornos afectivos. Todo acaba en un totum revolutum llamado psiquiatrización de la vida cotidiana. De ahí que la sala de espera de un psiquiatra sea un lugar singular donde coexisten desde malestares banales secundarios a la vida cotidiana con los sufrimientos más atroces de las psicosis o las grandes depresiones que terminan en el suicidio. Para todos tiene el psiquiatra una palabra como un cura o una pastilla como un médico o una rehabilitación como un masajista

¿Y qué relación, si existiera, observa usted entre la psiquiatría y la psicología?

Los dos gremios compiten en ofrecer remedios que psiquiatrizan o psicologizan la vida cotidiana Ambas profesiones se proponen como remedios para todos esos malestares que van del nacimiento a la muerte. La gente ha sido desposeída de sus saberes comunes para criar hijos, para el sexo, para envejecer, para luchar contra la explotación laboral y necesita técnicos que provistos de saberes psi le enseñen a vivir. Psicopedagogos para criar hijos sanos mentalmente, sexólogos para concebirlos, psicólogos para hacer duelo por la muerte de los deudos, gerontopsicólogos para envejecer saludablemente y neuropsiquiatras contra el mobbing.

Los psicólogos limitan ese enseñar a vivir, limitan estas curas de la vida a palabras y los psiquiatras ofrecen además pastillas que hacen distanciarse a los sujetos de la situación invisible y con ello a tolerar mejor el dolor vital . Ambos ofrecen lo que no pueden dar: remedios técnicos para resolver sufrimientos sin romper los marcos de la situación que genera esos dolores y que no son otros que individualismo o el mercado. La lucha por atender a las poblaciones emergentes que buscan amo psiquiatrizador entre ambos gremios es patética por parte de los psicólogos que piden intervenir en los centros de salud con argumentos muy cercanos a la antipsiquaitría de los años 70 –la enfermedad mental no es una enfermedad como las otras afirman con justicia - pero afirmando que es el gremio psicológico con sus variadas escuelas y no las redes populares quien pueden romper esa malaria urbana que hoy constituyen las quejas encuadrables en lo psicológico o psiquiátrico.

Entonces, psiquiatrizar y psicologizar son, según usted, tareas muy próximas.

Efectivamente. En el sentido señalado de psiquiatrizar y de psicologizar, son tareas similares. No se trata de sustituir una práctica psiquiátrica por una psicológica sino de salirse de ambas redes que limitan los análisis y soluciones populares al egoísmo y al calculo afectivo que hoy domina la ideología popular y que psiquiatras y psicólogos refuerzan como aparatos del estado que son. Ante un duelo o un despido ambos discursos recurren a metáforas economistas para formular sus tratamientos: desinvertir afectos del muerto o el trabajo perdido, volver a invertirlos. Cualquier situación se enmarca por ambos gremios en las oscuras aguas del calculo egoísta que decía Marx. No conozco a nadie que haya ido al psicólogo y le haya preescrito la lucha solidaria contra sus males sino cuidar de sí en el marco intimista. Nadie que no haya ido y no le hayan dicho que él no puede arreglar el mundo ni tiene culpa de sus desarreglos y que se afane al carpe diem. De hecho leer un manual de autocuidado es una incitación al egoísmo y muchos de los manuales para mujeres una auténtica agresión a sentimientos altruistas: aprender a decir no, no amar demasiado, calcular bien el intercambio afectivo para no salir defraudadas. En fin, una especie de buen inversor no sólo en la bolsa sino en la casa o la cama .

Depsiquiatrizar o depsicologizar la vida cotidiana supone recuperar un saber común que antes tenía la mayoría de la gente para gestionar las situaciones de sufrimiento o conflicto sin recurrir a unos técnicas psi o una pastillas con dudosa o excesiva eficacia (las pastillas psiquiátricas son a veces demasiado eficaces y permiten tolerar situaciones intolerables adormeciendo los sentimientos que permiten cambiarlas). Para escuchar penas o aconsejar con prudencia cualquiera de nuestro entorno sirve menos un profesional psi que no comparte valores ni sentimientos y por ello los enmarcara en sistemas ideológicos de la escuela a la que pertenezca.

¿La tradición psicoanalítica ha dejado su huella en la psiquiatría actual?

La psiquiatría actual está dominada por clasificaciones procedentes de la muy poderosa Asociación de Psiquiatras Americanos. Hace una década impusieron una clasificación de las enfermedades mentales llamada DSM III que excluyó cualquier termino psicoanalítico como neurosis o histeria. Se pretendió con ello una clasificación empírica y ateórica de los trastornos mentales que supuso en la práctica el que los psiquiatras dejasen de pensar o interpretar la relación de los síntomas psiquiátricos con la biografía de sus pacientes, para buscar signos objetivos de enfermedades y tratar las enfermedades con protocolos de consenso logrados por votaciones democráticas en los congresos psiquiátricos. Una de las relaciones freudianas más tradicionales “las neurosis son inversiones de las perversiones sexuales” desaparece de la DSMIII no por ningún debate teórico sino cuando en esas votaciones desaparece la perversión como categoría gnoseológica sin más explicaciones que el éxito del colectivo gay en lograr votos .

En el fondo la DSMIII nació por la impotencia de la psiquiatría o la psicología para diagnosticar con precisión. Unos investigadores fueron ingresados como enfermos y los psiquiatras fueron incapaces de detectar la simulación. El horror de los años 70 en la academia psiquiátrica es que, al no poder identificar simuladores o no ponerse de acuerdo en las peritaciones ante los juzgados para bajas laborales, la administración excluyese a lo psiquiátrico del campo médico o del pago de las muy poderosas compañías de seguro americanas. De hecho algunas definiciones en la DSM dependen de un pacto con esas compañías para que no empiecen a pagar seguros médicos a los esquizofrénicos antes de 6 meses que se exige para el diagnóstico de esta enfermedad. La voluntad de ser empíricos y ateóricos barrió toda la “epistemología de la sospecha” que Freud había introducido para interpretar los síntomas psiquiátricos y dar sentido a la enfermedad, para relacionar el sufrimiento psiquiátrico con los poderes familiares que escribían la versión canónica y falsa de la infancia.

Hoy los síntomas psicológicos -nuestras angustias o depresiones- son una especie de equivalentes de unos trastornos de los neurotrasmisores que aunque nadie pueda medir se suponen modificables con psicofármacos o terapias. De ahí que Freud sea hoy un completo desconocido para las nuevas generaciones de psiquiatras.

Y eso para no hablar de la izquierda freudiana que dio importantes materiales para las revueltas contra el manicomio y la institución total de los años 70 y las resistencias antiautoritarias al familiarismo. Lo psicoanalítico ha quedado por ello como una escuela con escasa aplicación en la clínica real en parte por sus propios errores sobre la centralidad del dinero de la cura tipo (Freud afirmó que si el enfermo no paga dinero al terapeuta es poco probable que se cure y casi seguro que no abandonará su terapia). La aplicación literal de esa relación de medicina liberal de pago por acto médico impidió al psicoanálisis implicarse en un modelo social en donde integrarse. Finalmente la regresión de los psi que renuncian a formarse con la profundidad y el trabajo que exige aprender psicoanálisis terminan de ensombrecer el futuro de las prácticas psicoanalíticas .

Los americanos dicen que el psicoanálisis es otra de las rarezas de Paris y el número de pacientes tratados por analistas no llega ni al uno por mil de la población psiquiatrizada en nuestro mundo

¿Qué significó aquella rebelión antipsiquiátrica de los años sesenta y setenta al que usted hacía referencia? Estoy pensando en Coopper, en Bassaglia,…

El movimiento de Psiquiatría Democrática que encabezó Bassaglia representó la voluntad de dar la vuelta al sofisma del manicomio que eludía el análisis del encierro en la génesis de la gran locura Lo mismo que en los zoológicos se produce una conducta animal que no es la real en el manicomio se producía lo que Bassaglia llamaba el Doble de la Enfermedad Mental. El manicomio producía una locura que no era la de los pacientes sino la producida por el estigma y la profecía autocumplida de la psiquiatría de la época que describía la locura como peligrosa e irrecuperable. De ahí que todo el saber producido por la observación de locos encerrados, es deci,r toda la psicopatología clásica era un seudo saber parecido al de la zoología del parque de fieras. Categorías psiquiátricas centrales como la esquizofrenia catatónica desaparecieron de los libros cuando desaparece el encierro manicomial

Yo trabajé en un manicomio cercano a Madrid donde los pacientes estaban internados y diagnosticados en pabellones sintomáticos. Había pabellones de violentos, incontinentes, crónicos cerrados, abiertos, etc. Por un derrumbe tuvimos que repartir los internados del pabellón de violentos por el resto del manicomio y la conducta violenta dejó de producirse en los enfermos que padecían la violencia. La violencia no era por ello algo producido por el cerebro o la enfermedad de los pacientes sino creado por la institución que los cronificaba.

Del manicomio, el análisis bassagliano se extendió a otras instituciones totales como el ejército, las fábricas, los internados estudiantiles y fue muy productivo para las revueltas de mayo 68. De repente las masas en las fábricas descubrieron que el sufrimiento laboral no tenía que ver con su trabajo real o la producción, sino con las disciplinas que imponían gerentes y capataces. Los movimientos de la Autonomía Obrera italiana deben mucho a ese análisis postbassagliano en él que la fabrica se parece al manicomio o el cuartel en falsificar las vidas de sus internados y en crear una vida doble de la real- posible. Destruir los muros de esas instituciones fue la bella consigna que salto de los manicomios a las cárceles, las fábricas o los cuarteles. La esperanza de destruir ese archipiélago de instituciones que limitaban la vida fue el último fantasma de la libertad que yo conocí.
En cuanto a Coopper

Coopper y Laing hicieron unos análisis más microsociales de la familia como institución generadora de patología mental codificando figuras como los padres esquizofrenógenos o las teorías del doble vínculo como substrato de la comunicación autoritaria y enloquecedora que quebraba la identidad del sujeto casi desde el nacimiento .

De nuevo la locura era prefabricada desde la irracionalidad de la autoridad familiar. Cuando se falsifica la percepción de las necesidades infantiles y una madre afirma saber que su hijo tiene sueño y debe irse a la cama aunque el niño diga no tener sueño se esta iniciando ese proceso de pérdida de saber íntimo que en su extremo crea locura (la autoridad y la orden de vete a la cama se enmascara en cumplir las falsas necesidades del niño como el mercado satisfará todas las falsas necesidades del adulto). El discurso del padre aparece en esos análisis como el eco directo de la voz del amo estatal, mientras la madre es una figura más enloquecedora por su papel ambivalente entre la incitación a la sumisión y las fantasías utópicas. Estos análisis fueron muy productivos para el pensamiento antiautoritario y antifamiliar con propuestas de comunidades terapéuticas sin terapeutas y en desenmascarar todas las trampas que el lenguaje normal forjado en la intimidad crea en la enajenación cotidiana. Gestionar la enseñanza de los sentimientos correctos, de cómo se debe querer que constituía una función familiar central, saltó por los aires en esos años gracias a los análisis de Laing

La derrota de todo ese movimiento es hoy más que evidente, cuando las familias de enfermos tienen un poder grande y piden tratamientos obligatorios o cerrados para sus hijos y en la práctica están logrando la vuelta a unas disciplinas panópticas cercanas a neo manicomios y al uso masivo de psicofármacos inyectables quincenalmente como profilaxis de cualquier conducta violenta. Cada vez que hay un acto violento de un paciente psíquico el clamor por el encierro no cesa y las maldiciones contra la antipsiquiatria tampoco.

Afirmar que aquello no fue un sueño y que efectivamente luchar contra el manicomio fue luchar contra el orden o el familiarismo es hoy, más que un ejercicio de memoria, una afirmación de la esperanza en rebrotes de la razón tras su eclipse.

En las enfermedades mentales, ¿la herencia genética es determinante? ¿Influye, de qué forma, el ambiente social, la estructura familiar? ¿Depende de las enfermedades?

Los conceptos de enfermedad mental están mal definidos y por ello es difícil de contestar a la pregunta de las influencias del ambiente o los genes. En los grandes síndromes bipolares y esquizofrénicos la herencia parece indudable pero es la herencia de una vulnerabilidad que no se parece al modelo del despertador biológico preparado para que surja la enfermedad a la legada ala pubertad.

El brote psicótico y las fases maniacodepresivas precisan de un desencadenante y una vez desencadenada su evolución depende de cómo se trate y se prevengan las recaídas. Si se la medicalaza en extremo o se la encuadra en profecía auto cumplida -la locura nunca cura- se transforma en un proceso invalidente que hace sujetos dependientes de por vida, que necesitan según los protocolos actuales vigilancia y control perenne sin ninguna posibilidad real de alta médica. Médicos y familias coinciden que ante el riesgo de recaída es preferible tratamientos perennes.

Por el contrario que se limite el tratamiento y el pronóstico positivo a episodios psicóticos con perspectivas de cura, permite vidas en libertad que gestionen con prudencia ese riesgo indudable de recaída que los genes provocan. Gestionar ese riesgo desde lo autoritario y la profilaxis del “por si acaso recae que tome neurolépticos de por vida” o aceptar el riesgo ”sin medicar por si acaso” define hoy las posturas neomanicomiales o libertarias frente a las grandes psicosis .

El resto de los trastornos psíquicos -depresiones, angustias, trastornos de personalidad, malestares por estrés- son falsas enfermedades que se etiquetan como tales para individualizar sujetos frágiles para que puedan ser tratados con técnicas que no pongan en cuestión el papel desencadenante de la mala vida urbana que está en la base de sus sufrimientos. Ni el trabajo como lo conocemos, ni las casas de vecinos que articulan nuestras ciudades, ni las familias realmente existentes sobrevivirían sin la toma masiva de ansiolíticos que permiten dormir, levantarse y aguantarnos unos a otros en esa especie de cloaca sobrepoblada en que vivimos. Los procesos de etiquetado y psicologización de esos malestares que permiten sean vividos en privado y no se colectivicen completan el papel apaciguador y distanciador que permiten las categorías psiquiatrizantes y los psicofármacos

A finales de 2008 el New York Times informaba que más de la mitad de los 28 especialistas encargados de preparar la próxima edición, prevista para 2012, del DSM-IV-TR: Mental Disorders. Diagnosis, Etiology & Treatment, el Manual Diagnóstico y Estadístico de Trastornos Mentales por excelencia, mantiene algún lazo con empresas farmacéuticas. Ya en 2006, investigadores de la Universidad de Tufts denunciaron que el 56% de los encargados de revisar el DSM habían tenido al menos un nexo monetario con un laboratorio entre 1998 y 2004. El porcentaje era aún mayor entre los expertos que trabajaban en enfermedades mentales más graves; la esquizofrenia por ejemplo. Concretamente, según el NYT, uno de los psiquiatras firmantes del DSM había ejercido de consultor de trece laboratorios diferentes en los últimos cinco años (entre ellos, algunos de poder tan inmenso, y casi inabarcable, como Wyeth y Pfizer). ¿Es así? Una situación de dependencia o subordinación de este orden, ¿puede alcanzar esta dimensión? ¿También en España?

Un ansiolítico –el lorazepan, propiedad de uno de los dos laboratorios que mencionas– es el fármaco más vendido en España por encima de la aspirina o los analgésicos En general en apenas 20 años los psicofármacos han pasado de ser algo marginal en las ganancias de los monopolios farmacéuticos a ser sus productos estrella y ello sin que se halla producido ningún descubrimiento importante en sus laboratorios. Los trastornos psiquiátricos se diagnostican como en la medicina del siglo diecinueve por la escucha de los síntomas de los usuarios y no por ningún mediador interno sobre el que podamos medir la eficacia de los fármacos para aliviarlos como en el resto de la medicina del siglo xx. Frente al antidiabético que para ser mas eficaz que el anteriormente comercializado y vendido, debe normalizar las cifras de azúcar de cada enfermo que lo usa, los psicofármacos solo deben hacer ver o escuchar que el paciente dice encontrarse un poco mejor que con la anterior pastilla sin modificar ningún marcador material de mejoría. Obviamente ese carácter no objetivo es el sueño de cualquier mercader que quiera vender pastillas que como las diferentes marcas de coches sean un poco mejor que los de la competencia.

Los antiguos antidepresivos o neurolépticos son igual de eficaces que los nuevos para atenuar los síntomas de enfermedad como a duras penas tienen que reconocer sus fabricantes. Varían solo en que producen menos efectos secundarios: el Prozac (del otro laboratorio del que hablas) se empezó a recetar a miles de enfermos en América no porque fuese un antidepresivo más eficaz que el anafranil sino porque no engordaba o secaba la boca como sí hacía este. Pero su valor económico pasó a multiplicarse por miles de euros.

Un psicofármaco contemporáneo para el tratamiento de la esquizofrenia suele costar más de 100 euros y a veces más de 200 al mes frente al haloperidol igual de eficaz que puede costar 2 euros aunque produzca más efectos secundarios .

El uso de psicofármacos es además un mercado cautivo y un psicótico un cliente seguro desde los 20 años hasta la muerte si se siguen lo consensos dominantes hoy en psiquiatría. Como decía, al ser fármacos que a diferencia del que trata la anemia no tiene que demostrar su eficacia en protocolos rigurosos, sino en la observación del medico que lo trata y rellena cuestionarios, son tremendamente sensibles a la propaganda y la influencia del recetador que decide la mejoría o empeoramiento de acuerdo con su ojo clínico por desgracia tremendamente sensible al los reclamos de los laboratorios farmacéuticos que gastan cifras millonarias en manipular a los psiquiatras como intermediarios de ese mercado.

Todo ello define un merado especial: enormes ganancias, no objetividad del producto, dependencia del fármaco elegido de la decisión del psiquiatra. Por ello la propaganda sobre el psiquiatra que los prescribe determina unas relaciones profesionales mercantilizadas de las que casi nunca se habla entre los profesionales que se aprovechan de las migajas del sistema

No hay un solo congreso psiquiátrico en la que sus asistentes se paguen inscripción o viajes sin el apoyo de la industria farmacéutica, industria que sin presionar directamente sobre los psiquiatras (en mi experiencia es raro el “recétame y te pago el viaje a América”) obviamente genera unos mecanismos de agradecimiento que hace una rareza los antiguas reuniones de psiquiatras críticos o contraculturales. Los congresos de las asociaciones de psiquiatría, en teoría de izquierda, son en ese sentido tan dependientes de la industria farmacéutica como las de la derecha y sus congresos tienen el mismo estilo de grandes hoteles y banquetes en restaurantes caros, antaño reservado a los mandarines de la medicina

Cambio de tercio. Usted ha señalado recientemente que el hecho de que el 30% de la población obrera asturiana afectada por reconversiones acuda hoy a los Centros de Salud Mental ejemplifica un desastre: “el viejo orgullo del proletariado que “sabia quién era” está siendo substituido por personalidades pasivo dependientes que buscan en los ‘psi’ tutela, pastillas y consejos para reconducir su vida según un régimen de servidumbre voluntaria”. ¿Por qué habla usted de servidumbre voluntaria? ¿Qué podrían hacer entonces los trabajadores/as afectados?

Si me permitís la pequeña grosería, lo que buscan en salud mental los trabajadores agobiados se parece al que para buscarse amores se va de putas. Ante el horror real de la vida cotidiana, todo el mundo sufre y necesita que alguien le escuche, afecto, consejos prudentes o incluso mimos que alivien el horror económico. Buscarlo en un profesional que cobra del estado por esos menesteres, y no comparte las realidades del trabajo o el barrio o puede tener unos valores tan opuestos al consultante como ser del opus dei (una de mis pacientes dejo de ir al psiquiatra después de dos años, cuando supo que su terapeuta no estaba en consulta por ir de cacería) parece una confusión vital más que como aquel borracho busca la llave no donde la ha perdido sino donde el ayuntamiento ilumina.

Frente a esa ayuda profesionalizada que coloniza la vida desde un saber poco creíble (hay multitud de escuelas psi), el pueblo debería colectivizar su dolor y acumular valor para mirar de frente lo que oferta la vida en el mercado, sin edulcorarlo con la falsa promesa de que cuando la cosa vaya mal algún psi de la “seguridad social” me ayudará aunque yo no tenga redes solidarias en que apoyarme.

Aprender que el malestar no depende de su psique individual sino de las relaciones de explotación y sumisión al imaginario de deseos que nos hace vivir por encima de nuestras posibilidades con modelos de clase media es la amarga verdad que la población trabajadora se niega a ver. Saber que si me encierro en el egoísmo y la búsqueda de salvación en el intimismo cuando esa vida íntima se me derrumba y, por ejemplo, se muere mi objeto amoroso o pierdo el trabajo, ningún profesional me puede ayudar realmente porque ningún profesional puede sentir conmigo a sueldo, puede ser un primer paso en esa renuncia a las falsas promesas. Solo desde las viejas solidaridades, de hablar cada mañana con los compañeros y salir a tomar sidra o vino tras el trabajo para maldecir al patrón o comentar los azares de San mercado con la esperanza que algún día todo ese sistema caiga, fue vivible una cotidianidad tan dura como la del trabajador fabril tradicional. Sólo lo acogedor del barrio, de los lugares donde uno está entre los suyos, sólo los vínculos con los compañeros y sus familias y una forma de vida en lo común permiten escapar a las miserias del individualismo o disminuir diluyéndolas en lo colectivo las penas cuando la tragedia nos alcanza.

Si cada uno va de su casa al trabajo, se encierra en el familiarismo y en los grupos de aficiones comunes, está condenado a tener un alto riesgo de terminar en el psiquiatra como el que acude al lupanar a buscar amores profesionales

El precariado en el que vive una gran parte de los trabajadores españoles, autóctonos o no, ¿está afectando a su salud mental? ¿Hay cifras al respecto? Se habla de una epidemia de depresiones que afecta al 30% de la población y hay barriadas obreras donde es más normal haber pasado por las consultas de salud mental que no haber necesitado ayuda psiquiátrica a lo largo de la vida .

La miseria subjetiva que la vida en precario crea es la imposibilidad de crear esos vínculos serenos de los que hablaba más arriba para describir la cotidianidad de la clase obrera tradicional. Un niño tiene un vínculo sereno cuando puede jugar en el parque sin mirar continuamente a su madre porque sabe que ella va estar a allí cuando se caiga. Uno puede arriesgarse en la vida y ser un activista social si sabe que tiene una red social amplia que cuando la desgracia le alcance va a tener solidaridades múltiples. Esos lazos solidarios, esos vínculos serenos necesitan tiempo y tradiciones de identidad. Desde el colegio los antiguos trabajadores codificaban sus gustos y sus maneras al imaginario de clase que los protegía y los endurecía del mundo hostil de los señoritos: sabían que los melindres o la depresión no eran para ellos, que al tajo se iba a sufrir pero que la vida podía permitirles devolver golpes a ese mundo de la burguesia si permanecían juntos. Sin tiempo para estar juntos y sin coger a cita que las viejas tradiciones obreras les proporcionan los precarios están perdidos: ni identidad colectiva, ni defensas de clase les protegen. La ideología del Pícaro, la vieja astucia del lazarillo para burlar y sacar las ventajas que puede parece ser la tendencia subjetiva preferente en el precariado que corre como puede entre amos desalmados buscando cobrar del paro o las bajas médicas es lo que se ve de nuevo desde las consultas de salud mental.

El termino depresión es un cajón de sastre que quiere decir malvivir o incapacidad de autogestionar la vida sin ayudas profesionales. Afecta a sectores de población más colonizadas por el intimismo: mujeres, precarios sin redes sociales sólidas, viejos sin compañía que las han perdido, jóvenes renegados de su clase y aspirantes a trepar socialmente. Frente a ellos la vulnerabilidad a la depresión se invierte cuando el tiempo de trabajo o la organización de actividades crea grupos con identidades solidarias que se suponen pueden durar toda la vida. Frente al voluntariado social que crea grupos ligeros que llama H. Bejar de malos samaritanos los viejos sindicatos, los grupos comunistas, las comunidades religiosas, creaban vínculos e identidades sólidas que endurecían y “empoderaban” (hacían sentirse dueños de sí) a sus miembros frente a las crisis vitales que el propio tiempo genera. Se decía aquello de un comunista nunca está solo porque suponía que cualquier trabajador podía ser su amigo y que las edades del hombre -juventud, madurez, vejez- tenían unos rituales tan cercanos a lo religioso que hacía que incluso la muerte fuese aceptada como un pasar la cita con la historia a las generaciones venideras. Si esa identidad se licua y el precariado no permite enlazar la vida individual con esos colectivos y esas tradiciones la cotidianidad se convierte en ese cuento lleno de ruido y furia contado por un idiota que fácilmente busca sentido-consuelo en el psi. A ese sesgo cognitivo de buscar ayuda fuera de los iguales, en los expertos, en la técnica es lo que llamo proceso de servidumbre voluntaria que ni siquiera es consecuente con la ideología egoísta que ha elegido y que enlaza con el prototipo de Lázaro de Tormes que he propuesto líneas arriba.

¿Cómo cree usted que está afectando la actual crisis, esta crisis cuyo fondo no acabamos de entrever, a las gentes trabajadoras? Las amenazas de despidos, de cierres patronales, de reconversiones, ¿taladran su conciencia?

La crisis continua un proceso de contrarrevolución que aumenta la egolatría del sálvese quien pueda y la cobardía colectiva para pelear por un mundo radicalmente otro. Todas las crisis sociales son oportunidades para cambiar la historia. En esta que nos ha tocado, las clases populares van a salir más desestructuradas y derrotadas de lo que entraron: perderán la batalla sin ni siquiera haber peleado. Viejas palabras como ocupación de fábricas, autogestión, nacionalizaciones son fósiles lingüísticos para unos colectivos sindicales que como en el chiste sólo piden a sus señores quedarse como están .

Se parece por ello esta derrota obrera a esos experimentos de Indefensión Aprendida en que los animales de experimentación sometidos a castigos en una piscina se dejan morir cuando aún tienen energías objetivas para pelear. El dolor colectivo y la ansiedad producida por el riesgo de neopobreza está como las malas salsas sin ligar por ninguna organización que le dé forma y salidas colectivas .

De continuar la tendencia actual las capas populares saldrán subjetiva y objetivamente más maltrechas de lo que entraron y a mi juicio se acentuarán tendencias reaccionarias que difícilmente imaginamos desplazando la rabia contra los emigrantes y no contra los poderosos. De cualquier forma la historia no está nunca escrita del todo y como escribió Brecht en su imprescindible “Oda a la dialéctica” los derrotados de hoy son los vencedores del mañana. Pero para ello, quizás perder la esperanza de buena vida en el mercado o en los bienestares de la psicologización es un paso imprescindible para salir de esa indefensión y decidirse a pelear con las fuerzas que aún quedan

¿Qué puede hacer un psicólogo, un psiquiatra ante la desesperación de estas personas trabajadoras? ¿Decirles que hagan la revolución?

Puede tratar de encuadrar ese sufrimiento subjetivo en lo impersonal, impidiendo el proceso de individuación o de culpabilización que añade miseria psicológica a la económico-social. Saber que el paro toca como “la lotería al revés” tranquiliza a quién busca causas y remedios psicológicos de su malvivir en su biografía preguntándose qué hice mal. Tratar de crear vínculos no profesionales entre parados, entre personas con sufrimientos etiquetados de depresivo-ansiosos y dar formas de interpretar la angustia-depresión en un marco colectivo que busque agrupar seudoenfermos en redes de apoyo y consumo paralelo pueden ser sugeridas desde las consultas .

Los fundadores de Alcohólicos Anónimos persistieron en beber mientras iban de psicólogo en psiquiatra por todo el mundo. Dejaron de beber y crearon la red de autoayuda más potente del planeta, cuando tomaron conciencia que en la ayuda mutua se podían crear las redes y técnicas que evitan beber. Siempre me ha parecido un ejemplo a seguir .

El movimiento feminista tiene experiencias similares: las de Boston lograron reapropiarse de unos cuerpos mutilados por la ginecología. Tener valor para pensar y actuar desde la experiencia acumulada puede lograrse desde a confesión de impotencia profesional de los psicólogos o psiquiatras si tuviesen honradez para autoevaluar realmente su practica real tan poco eficaz en aliviar el dolor subjetivo

Usted ha afirmado que “bajo rótulos psicoterapéuticos, determinados aparatos burocráticos constituyen dispositivos de producción de identidades destinados a individualizar el sufrimiento producido por la crisis y evitando así cualquier estrategia colectiva”. ¿Es una estrategia consciente en su opinión? ¿Es una subordinación a los intereses del capital?

Uno de los rasgos centrales del nuevo espíritu del capitalismo es que no necesita conciencia o ideología dominante para imponer su dictado: con que se consuma y se sometan las poblaciones al régimen de necesidades que la propaganda crea… A los grandes monopolios no le importa el pensamiento de la gente .

En ese sentido la psicologización no es una práctica consciente del capitalismo porque no la necesita. Simplemente con que el pueblo se encierre en su casa, su pareja y olvide los viejas identidades basadas en grupos naturales, la victoria de san mercado está asegurada. Si no hay un Nosotros desde el que vivir y el yo sucesivo es el único punto desde el que se reflexiona el capitalismo puede dejar flotar a esos individuos y que escojan cualquier ideología que no recree esos vínculos. Precisamente el anticlericalismo de los postmodernos atufa a ese deseo de liquidar incluso la ideología comunitaria que en tiempos les sirvió y que en lo que tiene de Nosotros Identitario les resulta una paradójica resistencia a pesar de lo anticuado de sus protestas.

Quizás al Estado y a los políticos sí les interesa aparentar una eficacia de la que carecen para influir en la vida real de las personas e ideoligar una seguridad social frente a los azares económicos suponga un mecanismo de evitar el desinterés de la población sobre lo político. Afirmar que al menos el estado puede dar escuela y centros de salud desde la izquierda puedes ser un mecanismo de fidelizar unas masas ya convencidas de la inanidad del estado para influir en el paro o la vida real.

Salud y mental y relaciones de producción capitalistas, ¿son términos que permiten conciliación en su opinión? ¿El capitalismo, por el contrario, es enemigo de la salud mental de las personas?

Los efectos patológicos del capitalismo sobre la salud mental no nacen de una voluntad maligna que hacía gritar a la Bruja Avería “Viva el Mal. Viva el Capital!” sino de que en su necesidad de multiplicar sus ganancias vendiendo nuevas mercancías precisa crear necesidades continuas en las personas y por ello se transforma en un sistema que necesita producir identidades basadas en una especie de glotonería consumista que no se satisface nunca. ¿Cuánto es bastante? se responde desde el mercado con un Nunca que genera ansiedad continua en las personas. La sobriedad y la configuración de unos gustos y unas satisfacciones al margen de las seudonecesidades creadas desde la ideología capitalista son el primer paso para adquirir una difícil salud mental siempre cercadas porque algún fetiche ofrecido por la publicidad -tal viaje, tal coche, tal casa- acierte a enlazar con alguna perversión propia y nos haga vender la vida para cambiarla por dinero para comprar esos productos dotados del encanto mágico de la mercancía que adquiere lo interiorizado como deseo. El sujeto tal como lo conocemos es tan voraz y tan maldotado de Hibris de falta de freno a sus ansias, que precisa un sistema muy racional para contenerse .

Vivir sobrios y ser un poco mojigatos me parece un consejo prudente en estos tiempos de exhortación a liberar el deseo o atreverse a todo como signo de salud mental. Reprimirse frente a la desublimacion represiva de la que nos hablaba Marcuse como característica del postcapitalismo es una reflexión necesaria a pesar de que suene a pensamiento reaccionario

También usted ha afirmado que los estudios de epidemiología psiquiátrica señalan a que la conciencia de clase, el capital social, es un remedio “que atempera la vulnerabilidad y aumenta la resistencia frente a la depresión por estrés laboral”. ¿Por qué? ¿Cómo actúa positivamente “el grado de reciprocidad y confianza en las relaciones formales e informales entre personas, que facilita la acción colectiva en búsqueda de beneficio mutuo”? Recordaba usted que un impecable estudio finlandés sobre 35.000 trabajadores mostró ese capital social como mejor preeditor de riesgo-protección para superar la crisis.

Se ignora a veces que los estudios de Elton Mayo que dieron cobertura a la ideología taylorista que liquidó la cultura de clase en las grandes industrias americanas es el estudio de un psicoanalista que reconvierte cualquier queja contra el capataz o el patrón en proyecciones de una mala imagen familiar. Sus largas entrevistas a las obreras de General Electric tiene un formato psicodinámico donde afirma que tras el odio de clase se trasluce los fantasmas edípicos de odio al padre. Es decir, el malestar en la fábrica sería un rencor vertido en la fábrica pero construido en lo familiar. Convertir a cada gerente en un psicólogo fue la receta que tanto éxito dio a la productividad taylorista: “tras cada demagogo hay un neurótico” fue la fórmula que permitió el tratamiento individualizado del malestar obrero etiquetado de resentimiento.

Los psicólogos de empresa buscan por ello identificar a esos sujetos inadaptados para desactivar cualquier colectivización o protesta que sume malestares, para tratar individuo a individuo esa “proyección” del sufrimiento intimo que se vierte en la fábrica

Unos pocos estudios analizan los colectivos activando su memoria colectiva, analizando lo que hay de común en las humillaciones de la cadena cuando hay que pedir permiso para ir a mear o cambiarse el támpax con independencia de la personalidad o la historia individual. En esa memoria grupal se descubre lo poco individualizada que es la neurosis del trabajador que vive como fatiga y daño físico-psíquico la reducción de su vida a tiempo de trabajo. Se puede incluso medir como aumentan los consumos de alcohol o las rupturas de pareja en relación a crisis laborales .

La miseria de las organizaciones sindicales se puede visualizar en su incapacidad para articular esos estudios que posibilitarían un relato colectivo del daño laboral sin reducirlo al esquema de estrés y laboral productos de depresión- ansiedad en función de la vulnerabilidad personal.

La cultura psicológica del norte de Europa conserva restos del antiguo pacto social que permitía sustituir la cogestión por medidas sindicales muy ligadas a la base que dejaron una magra cosecha de estudios sobre el papel protector de la asamblea en la higiene mental de los trabajadores frente a los comités de seguridad en el trabajo. En ese sentido los equivalentes empíricos de la conciencia de clase -asistencia a asambleas, participación en comités de salud laboral, construcción de redes amistosas desde la fabrica- suministran protección eficaz frente a bajas laborales por depresión- ansiedad

Apuntaba también usted en una carta al colectivo de Espai Marx que cuando alguien se siente acosado en una empresa su única defensa real son las relaciones horizontales con sus compañeros, con esas relaciones las que le pueden permitir analizar su sufrimiento en términos colectivos y encontrar apoyos reales en ese colectivo. ¿Qué tipo de apoyo puede encontrar un trabajador desesperado entre compañeros no menos desesperados en ocasiones?

La escucha de alguien que vive las propias condiciones laborales ya es terapéutica porque a diferencia de la escucha psicológica es una escucha enmarcada y no descontextualizada en la que se comparten valores y se puede actuar sobre la situación real que genera el malestar. De esa escucha siempre nacen formas de micro solidaridades que se traducen en pequeños actos de resistencia y sabotaje a los ritmos laborales o a los abusos de los de arriba. En un taller de calderería cuando entraba el ingeniero comenzaron a caer herramientas desde los andamios a su paso con lo que las visitas s e hicieron infrecuentes. Tras algunas cenas navideñas en unos astilleros gijoneses los coches de los encargados aparecieron pintarrajeados. Tras las fiestas de comadres en Gijón las obreras del textil se reafirmaron en no abandonar un encierro que duró años. De esos contactos esporádicos basados en escuchas mutuas, a salir del trabajo y compartir cotidianidad creando esas redes y esos vínculos que permiten construir un Nosotros y unas rutinas comunes no hay mucha distancia y me parece el único manual de supervivencia que conozco frente al individualismo que termina en una especie de narcisismo egotista en la que cualquier perdida afectiva lleva a la depresión.

Hace muy poco ha fallecido Carlos Castilla del Pino. ¿Qué ha significado Castilla del Pino en la historia reciente de la psiquiatría española?

Perdón por citarme pero he escrito un largo articulo sobre Castilla del que fui buen amigo que podéis reproducir en vuestro portal. En él por decirlo de forma sintética afirmo que mientras su figura era aclamada por la psiquiatría de izquierda durante sus reuniones, la práctica real de esos psiquiatras progresistas se correspondía mejor con la del gran psiquiatra del franquismo López Ibor . Este afirmó como tesis central que “las neurosis eran enfermedades del ánimo que no precisaban psicoterapia sino antidepresivos”. No hay apenas ningún neurótico hoy en España que no reciba dosis medio altas de antidepresivos de acuerdo con esas tesis. Como en tantas cosas el tirano dejo las cosas atadas y bien atadas y mientras en lo ideológico se alaba a Castilla en la practica se actúa con las ideas y la lógica del franquismo

Finalmente, hablando una vez más de memoria histórica, un psiquiatra militar, el señor Vallejo Nájera, calificó a los rojos españoles de enfermos mentales. Propuso tratarles como tales y creo que lo consiguió. ¿Era eso saber científico, ideología psiquiátrica, fanatismo envuelto en términos pseudocientíficos?

Vallejo Nájera fue una fiel expresión de las contradicciones del franquismo. Escribió textos sobre la simulación psiquiátrica que llevaron al paredón a bastantes rojos que trataban de hacerse pasar por locos, escupió sobre los internacionalistas con unos estudios epidemiológicos repugnantes, moralizó a mujeres y niños creando en los años cuarenta unas instituciones de represión llamadas Patronatos de Protección a la Mujer que vigilaban y castigaban las faltas al amoral monjil que el dictador impuso. Para colmo escribió un tratado de psiquiatría basado en la psicología de Santo Tomas de Aquino con apartados sobre la patología de la voluntad y otros disparates similares que fue obligado manual en las facultades de medicina franquistas.

Pero frente a la mayoría de la psiquiatría republicana no se apuntó por motivos religiosos a apoyar la eugenesia de los pacientes mentales que fue el crimen capital de la psiquiatría del siglo que entonces se iniciaba y que muchos de los científicos de izquierda con base en el darwinismo apoyaron. Lafora, el gran psiquiatra de la República, bien entrados los años cuarenta, aún defendía la esterilización de los pacientes mentales graves . Varios científicos e intelectuales de la Liga para la Reforma Sexual encabezada por Aurora Rodríguez aprobaban el “uso del gas ciclón para eliminar las vidas sin valor” .

En ese sentido yo he mantenido en algunos texto como hay muy poco que oponer a la psiquiatría fascista representada por Vallejo porque enfrente no hay ningún psiquiatra al servicio de la razón liberadora. Había una práctica psiquiátrica republicana defensora del manicomio provincial, una higiene mental basada en la eugenesia terrorífica, el tratamiento del pánico del soldado cercano al frente para reintegrarlos al matadero y un largo horror que hace difícilmente defendible la contradicción entre una psiquiatría fascista frente a otra de izquierda. Ambas formaban un totum revolutum en que había muy poco de bueno.

Gracias, gracias por su tiempo y por sus generosas y solidarias respuestas.


http://ingresoinvoluntario.blogspot.com/2009/09/entrevista-con-guillermo-rendueles.html

COMO ESCRIBIR RESEÑAS I

No abundan los libros que te indiquen cómo escribir una reseña. En Internet, tampoco he encontrado muchos textos que lo hagan.

Una razón por la que es difícil hallar una guía sobre este asunto es porque, al parecer, se considera que esta actividad es una de las más sencillas en el trabajo intelectual (lo que no necesariamente quiere decir que sea fácil de hacer, menos aún tratándose de reseñas académicas). Un lector fluido la puede aprender leyendo una docena de ellas en las revistas especializadas (pero el que no lo es puede encontrar dificultades incluso para resumir).

Y, es cierto, se puede confeccionar de ese modo. Así es además como aprenden los literatos a escribir sus cuentos, novelas, obras de teatro, poemas, ensayos, etc.: leyendo y deduciendo las reglas de la buena escritura, en ocasiones, de manera muy consciente (pienso en Vargas Llosa) y, en otras, de manera más intuitiva (pienso en Alfredo Bryce).

Daniel Cassany explica muy bien ese proceso en su libro Describir el escribir. Cómo se aprende a escribir. Citando un artículo de Frank Smith titulado «Leer como un escritor» de 1983, sintetiza sus ideas de esta forma: «El autor empieza su reflexión con una lista de todos los conocimientos que posee un escritor competente y concluye que el único lugar donde podemos encontrarlos es en los textos escritos por otros. No los podemos encontrar en las gramáticas o en los manuales de redacción porque muchos de estos conocimientos, como por ejemplo los mecanismos de cohesión o de coherencia del texto, apenas han sido descubiertos por los lingüistas y todavía no se han estudiado lo suficiente. Asimismo, algunas de las reglas gramaticales que se encuentran en estos libros tienen una utilidad relativa porque existen muchas excepciones y, en definitiva, el aprendiz de escritor tiene que memorizar las palabras mismas. Por todo ello, la instrucción formal (la enseñanza programada de todos estos conocimientos) que se basa en gramáticas y ejercicios no puede tener un papel demasiado importante en este aprendizaje. En cambio la lectura se muestra como la única forma viable de aprendizaje porque pone en contacto al aprendiz con los textos que contienen todos los conocimientos que necesita. Leyendo estos textos el individuo puede aprender la gramática, los mecanismos de cohesión y las reglas de coherencia textual que necesita para escribir. Pero, si bien es cierto que todos los escritores suelen ser buenos lectores, no todos los lectores son necesariamente buenos escritores. Esto lleva a Smith a afirmar que hace falta leer de una determinada manera para aprender a escribir: tenemos que leer como un escritor» (1996: 63 y 64).

Los conocimientos que están incluidos en el código escrito son (1996: 28-32 y 70):

a) La lengua («fonética y ortografía, morfología y sintaxis y léxico»).
b) Las «reglas que permiten elaborar textos» (adecuación, coherencia y cohesión).
c) El «conjunto de convenciones sociales que regulan la presentación de los escritos» (en una misiva sería: «el saber separar la fecha, el destinatario o la firma del resto de la carta, guardar los márgenes oportunos a los lados de la hoja, etc.»).
d) Las «técnicas que un texto acabado y publicado no puede ofrecer» («uso de clips, fichas de libros o escritos…, hasta la utilidad de escribir borradores y revisar y corregir el texto»).

Más adelante, Cassany añade que no siempre leemos como un escritor: «[Hay casos en que] leemos como un receptor (como un simple lector). Sólo nos interesa comprender la información que contiene el texto y no deseamos aprender a escribir como los autores de estos libros (…).

»Así pues, podemos leer de dos maneras y sólo una de ellas sirve para adquirir el código escrito. Este hecho explica por qué determinadas personas que son buenos lectores no son además escritores competentes. Se trata de individuos que leen exclusivamente como lectores (como un receptor). Pocas veces o nunca leen como un escritor. Las causas de este hecho pueden ser muy variadas: no quieren pertenecer al grupo de los escritores, no se identifican con este grupo, no ven ni el beneficio ni las ventajas de la utilización de la expresión escrita, etc. Las consecuencias son trágicas para estas personas, ya que si no pueden o no quieren leer como un escritor, difícilmente adquirirán el código escrito y raramente llegarán a ser escritores competentes» (1996: 69 y 70).

Cassany, además, hace un listado de «algunos factores que [según Smith] dificultan la lectura como un escritor y, por consiguiente, la adquisición del código escrito». Lo he enumerado para una mejor apreciación:

«CIRCUNSTANCIAS EN LAS QUE SE HACE DIFÍCIL LEER COMO UN ESCRITOR

1. Cuando nuestra atención en el texto está sobrecargada.
2. Cuando estamos totalmente concentrados en el acto de leer, relacionando apropiadamente las palabras.
3. Cuando intentamos memorizar todo el texto.
4. Cuando leemos en voz alta.
5. Cuando tenemos problemas para entender el texto.
6. Cuando no comprendemos la intención que tiene.
7. Cuando no comprendemos las palabras básicas.
8. Cuando no tenemos ningún interés en escribir lo que leemos.
9. Cuando no nos gusta escribir.
10. Cuando no tenemos ninguna expectativa de utilizar el tipo de lenguaje escrito que leemos» (1996: 70).

Es importante tomar en cuenta esos factores, a fin de tratar de evitarlos cuando queramos leer reseñas como un escritor lo haría. No obstante, para los que aún no se sientan preparados para ejercer ese tipo de lectura, esta secuencia de envíos les será más útil, pues se dará una definición de esta modalidad textual expositivo-argumentativa, se mencionarán los tipos que existen, su estructura, su proceso de redacción y se mostrarán ejemplos.

Debo aclarar que no me propongo escribir un tratado sobre esta materia, sino únicamente ofrecer las pautas generales para que cualquier lector pueda iniciarse y entrenarse en los rudimentos del trabajo universitario.



http://elartedeleermromane.blogspot.com/2009/08/como-escribir-resenas-i.html

sábado, 29 de agosto de 2009

Eneagrama: Los nueve rostros del ser

Un verdadero percatarse de lo que hacemos y de cómo y porqué lo hacemos transforma nuestras respuestas obsoletas en idioteces que probablemente caigan por el camino o que pierdan poder sobre nuestras intenciones esenciales.



(CLAUDIO NARANJO –Carácter y Neurosis)




I. Cuatro jinetes en el desierto


El médico, mago, terapeuta y maestro de danzas griego conocido en el mundo esotérico y psicológico como Gurdjieff, solía decir que cualquiera que se encontrase por completo solo en el desierto, extraviado, acosado por dudas, temores y cuestionamientos, podría trazar en la arena un esquema del eneagrama. Entonces encontraría las respuestas a todo lo que le aquejase. Pues su estructura geométrica contendría todas las posibilidades de combinaciones situacionales y personales del universo.


Del eneagrama se desconocen sus orígenes, más poco aún de su historia. Quien primeramente lo introdujo en Occidente fue el propio Gudjieff: médico, mago y escritor ruso-armenio. Presuntamente en el año 1900, tras una larga búsqueda espiritual, recorriendo y contactando con antiguas escuelas herméticas, adquiriendo conocimientos iniciáticos y ocultos, Gurdjieff se acerca por fin a lo que anda buscando. Al norte de Afganistán es guiado a través del desierto por cuatro jinetes, con los ojos vendados para que no pueda revelar posteriormente la ubicación geográfica de una antigua ciudad abandonada. Ahí entra en contacto con una milenaria hermandad persa, cuyos orígenes datan del 2500 antes de Cristo. Contaba veintiséis años de edad. En el monasterio Sarmung le son transmitidos los conocimientos que luego conformarían las enseñanzas del Cuarto Camino, incluidos los referentes a danzas sagradas y al propio eneagrama. Gurdjieff condensa las enseñanzas adquiridas de la hermandad Sarmung y las adapta a su estilo personal, combinándolas con otros aprendizajes recolectados a lo largo de sus viajes por el Cáucaso, la Ruta de Seda, Tíbet y todo Medio Oriente. Más tarde las llevará a Europa, comenzando por San Petesburgo, París y luego los Estados Unidos. Sus discípulos y seguidores continuarán la difusión de las enseñanzas del maestro tras su muerte.


II. Carácter y Neurosis: Observación fría de sí mismo


El eneagrama es una estructura geométrica que contiene en su interior nueve puntos que a la vez se encuentran y alejan. Cada uno representa una de las facetas del Ser. Un número del 1 al 9, conteniendo cada cual sus propias características y singularidades. El eneagrama desató rabiosas polémicas. Los católicos y cristianos conservadores lo rechazan por promover un cristianismo esotérico, aunado a la difusión de una interpretación libre, mágica y espiritista de los evangelios. Algo opuesto a la intención de una buena cantidad de instituciones cristianas, quienes buscan mantener una interpretación ecuménica, por no decir única u oficial de las Sagradas Escrituras. Los psicólogos académicos, por su parte, cuestionan los fundamentos teóricos y orígenes del mismo; todo lo que suene a esoterismo y ocultismo es contemplado desde la psicología académica con desconfianza, a veces con razón, otras sin tenerla tanto.


Claudio Naranjo, en su libro Carácter y Neurosis, realizó un importante esfuerzo por fundamentar la relación de cada una de las nueve personalidades que conforman el eneagrama con algunas tipologías de personalidad modernas de la psicología y la psiquiatría. El psiquiatra chileno utiliza el eneagrama como técnica de autoconocimiento apoyada en enfoques gestálticos y psicoanalíticos, brindando una legitimidad (por demás innecesaria, pero útil) al eneagrama frente al mundo académico y universitario. Los seres humanos encarnaríamos alguna de las nueve personalidades o eneatipos, o combinaciones de ellas. En este sentido, lo que se propone desde la psicología de la gestalt en la que hábilmente se mueve Naranjo, no es la búsqueda de la modificación de los rasgos de personalidad reconocidos como “indeseables”, “problemáticos”, “insanos” o “patológicos”. Sino la búsqueda de la auto-comprensión y la auto-observación.


En la línea de las enseñanzas del Cuarto Camino propuesta por Gurdjieff, Naranjo utiliza el eneagrama para observar las reacciones propias, principalmente en los periodos de crisis o conflicto personales. Es en las etapas de crisis humana donde emergen los rasgos de carácter, muchas veces perversos y malignos, que habitualmente permanecen bajo las diversas máscaras que utilizamos, para hacernos pasar por buenos, deseables, ingenuos, seguros, sabios y perfectos. No se pretende de ningún modo buscar quitar, retirar o modificar los rasgos de carácter identificados con alguna de las nueve personalidades, como sí ocurre en otros modelos psicológicos. Contrariamente, se plantea la observación serena, fría y objetiva de uno mismo. El sufrimiento y las épocas de crisis, cambio y quiebre de la vida, serían los momentos oportunos para observar las propias reacciones de carácter. Se presupone que la simple observación de uno mismo y del propio sufrimiento, sin juzgarse ni pretender cambiar nada, tal cual, serviría para abandonar, tarde o temprano, sin proponérselo como un objetivo consciente, los patrones enfermizos y nocivos con los que nos relacionamos. Develando las máscaras con las que nos disfrazamos en vano de seres maduros, fuertes y buenos.


Lo idóneo según la propuesta psicológica del eneagrama sería la observación serena y distante de uno mismo, aunada a un imprescindible anhelo de convertirse en mejor persona. Sin forzar en lo absoluto ningún tipo de cambio, iluminación o modificación del carácter.





III. Nueve Números: Nueve rostros del Ser


Cada número, como se indicó arriba, correspondería a un tipo o arquetipo de personalidad con los propios rasgos y particularidades. A continuación se presentan los nueve eneatipos sin seguir un orden numérico ordinario, sino la sucesión numérica asignada por Claudio Naranjo:



La Personalidad Uno es denominada como Ira y Perfeccionismo. Las personas que coinciden con ella se caracterizan por la ausencia de espontaneidad, un enojo inconsciente, por demás difícil de reconocer pero vertido sobre los demás, disfrazado de una máscara de perfeccionismo y virtud. El mojigato típico.

La Personalidad Cinco se contiene y reprime a sí misma demasiado. Es tacaño y avaricioso, se le dificulta expresarse. Antisocial, reservado, carente de humor. Aparenta adaptarse y aceptar a las personas, pero en el fondo se reserva y contiene. Se comporta en muchas ocasiones como miserable, con temor a perder lo poco o mucho que posee.

La Personalidad Cuatro: Envidia: Es por demás envidioso y frustrado. Tiene una imagen de sí mismo idealizada, a la que no logra adaptarse, causa mayor de sus sufrimientos. Pues no corresponde su manera de ser y lo que en realidad tiene, con lo que considera debería ser y tener. Es acosado constantemente por sentimientos depresivos y conmiseración. Se compara constantemente con los demás.

La personalidad Ocho: Sadismo y Lujuria: Es caracterizado por la búsqueda constante del exceso, como señala Naranjo, no sólo a través del sexo, sino de la saturación de todo tipo de estímulos: comida, diversión, alcohol, etc. Tiende al sadismo, en ocasiones a la crueldad hacia los otros.

Personalidad Siete: Gula, Fraudulencia y Narcisismo: Es un glotón, se acerca a los demás mediante los buenos modales y las palabras bien pensadas. Tiende a creerse sus propios sueños o a vivir de ellos vendiéndoselos a otros. Confunde a menudo el placer con el amor: causa mayor de su sufrimiento. Buscador de lo remoto y lo curioso.

Personalidad Dos: Orgullo e Histeria: El orgullo es el peor de los pecados capitales. Tiende a elevarse a sí mismo a tal grado de resultar agresivo. Tiende a alabar a aquellos que pueden satisfacer su orgullo y desprecia a aquellos que se niegan a alimentárselo. Puede ser tanto dulce como agresivo, dependiendo si se le complace o no.

Personalidad Tres: Vanidad, Inautenticidad y Mercantilismo: Se preocupa demasiado por la propia imagen. Tiende a ser alegre, pero también simula demasiado sus propios sentimientos. Puede llegar a valorarse a sí mismo y a sus relaciones con los otros como productos a la venta.

Personalidad Seis: Cobardía, Paranoia y Acusación: Predomina en él el miedo y la ansiedad, se culpa demasiado a sí mismo. Es paralizado por el miedo en importantes momentos de decisión. Sumamente desconfiado, tiene a pensar en conspiraciones en su contra.

Personalidad Nueve: Inercia Psicoespiritual y Sobreadaptación: Apático, perezoso mental, abnegado. Teme mucho a conocerse a sí mismo, lo horroriza la introspección, tiende a ser religioso, pero en el sentido del fanatismo mas no del misticismo. Es perezoso y evita el conflicto en lo posible.

IV. La búsqueda de lo universal en lo personal



Los psicólogos y antropólogos relativistas evitarían en lo posible y se escandalizarían ante la idea de establecer una lista de tipos universales de personas. La afirmación de que cada cultura tiene su autenticidad y singularidad propia, y que cada ser humano en sí mismo es único y distinto a los demás tiene su valor innegable. Según ellos nadie es igual al los otros.


Pero también posee bastante valor la búsqueda de lo que unifica no sólo a las distintas sociedades y culturas del planeta, sino lo que pueden llegar a tener en común los individuos. Independientemente de su edad, tiempo histórico y lugar de vida. La consiguiente búsqueda de lo que hay de universal en los hombres pese a las distancias geográficas, históricas y culturales es igualmente válida. El establecimiento de nueve tipos de personalidades y su uso para el autoconocimiento se convierte en un esquema que busca precisamente establecer lo que hay de universal y común en los hombres, a pesar de diferencias de tiempo, espacio, experiencia y cultura.


Si el eneagrama proviene de un conocimiento acumulado y condensado por una cultura persa de hace cinco mil años, el cual ha atravesado eras de paganismo, cristianismo, pecados capitales, tecnología, cultura global, llegándonos al presente y haciéndonos sentir aludidos, entonces aún tiene mucho que decir.

¿Qué tienen en común los pecados capitales, los cuentos de hadas, las profecías de Zoroastro, las búsquedas de Gurdjieff, el psicoanálisis, las enseñanzas de Jesús, el existencialismo y el anhelo por convertirse en mejor persona? Al leer hoy la literatura de las antiguas civilizaciones, o admirar una película inspirada en ella: el drama de Edipo, las aventuras de Gilgamesh, la Odisea de Ulises, la batalla del Rey David, seguimos identificándonos con el héroe, asqueándonos ante las vilezas del carácter y las acciones de los villanos más antiguos. En realidad proyectándonos sobre ellas o identificándonos. Suspirando de alivio cuando los héroes y protagonistas salen airosos, las damiselas son salvadas y es resuelta la trama de una milenaria historia. La búsqueda de lo universal en lo humano tiene, al igual que la de lo único y singular, un valor de uso y reflexión de suma actualidad. Cada que el conflicto narrativo de un cuento o una historia se resuelven, al leerlos o al escucharlos, algo se resuelve también en nosotros. El eneagrama parte de una búsqueda de lo universal en lo humano, un mensaje proveniente de tiempos muy antiguos combinado con los avances de la psicoterapia y la psicología.










BIBLIOGRAFÍA


NARANJO, Claudio. Carácter y Neurosis. Ediciones La Llave D. H. España. 2007.

*Carlos Filiberto Cuellar. (Guadalajara, México, 1976). Es escritor y psicólogo. Actualmente vive en Colotlán, hacia el norte de Jalisco, y labora en la Universidad de Guadalajara. Sus novelas: Tristísima (Deauno.com, 2008) e Histérica y Adorada: Cuentos de Psicoanálisis en México (Deauno.com, 2007), además del libro de testimonios: Hombres de a Pie: Dos Chamanes del Occidente Mexicano




http://www.avenida24.com/index.php?option=com_content&view=article&id=409:eneagrama-los-nueve-rostros-del-ser&catid=41:otras-visiones&Itemid=7

martes, 25 de agosto de 2009

LA WEB REINVINDICA LA ORTOGRAFIA

Más de diez años después de que el escritor colombiano García Márquez llamara a "jubilarla", grupos de hispanohablantes reivindican la ortografía por internet. La opinión de una especialista

Juan Agustín Robledo Infobae.com

Creado en junio de este año, el blog Acentos Perdidos (http://acentosperdidos.blogspot.com) es una iniciativa del mexicano Pablo Zulaica Parra, redactor y corrector publicitario, que rápidamente se difundió por la web y que ya cuenta con versiones argentina, peruana, dominicana y venezolana. La propuesta consiste en reponer las tildes en los carteles de la vía pública que no los tienen explicando la regla por la cual la palabra debe escribirse con tilde.

Zulaica Parra creó el blog con el propósito de ofrecer sus servicios como corrector. Sin embargo, rápidamente se convirtió en una especie de "paladín de la ortografía", "que tiene actualmente el objetivo más amplio de servir como reclamo universal para una mejor ortografía", según declara en el blog.

En la web, Acentos Perdidos no está solo: en facebook, por ejemplo, el grupo llamado "Es ‘YENDO’, no ‘LLENDO’; ¡HDP!" tiene más de 21.000 adherentes. Sucede que en la actualidad, con la proliferación de los blogs, chats, mails, etcétera, la cultura escrita tomó nuevo impulso. Se escribe más pero, para muchos, "peor".


"Hay que conocer la ortografía"
Consultada por Infobae.com, Claudia Borzi, lingüista, profesora de la UBA e investigadora del Conicet, reflexionó: "Hay que distinguir entre diferentes fenómenos. Hubo una época en la que no se ponía tildes a las mayúsculas por una limitación técnica. En la actualidad esto no tiene lógica. Es una especie de gran prejuicio que pasó al periodismo gráfico. Al mismo tiempo, se percibe que muchos redactores publicitarios no saben las reglas generales de la ortografía ni de la puntuación. Existe un gran prejuicio de lo que es la norma, pensando que transgredirla genera también una especie de llamado de atención”.

"A veces, en un escrito, los acentos se usan para destacar el énfasis puesto en alguna palabra", sostiene la especialista y agrega: "Es necesario conocer las reglas generales de la ortografía, principalmente por una cuestión de discriminación".

Pero hay un elemento más: Borzi sostiene que, en el periodismo y en la publicidad, en muchas oportunidades se quiere usar la puntuación de manera "creativa". "El problema de esto es que ciertas transgresiones son tendencias comunicativas, con sentido, y otras no: cuando alguien dice ‘haiga’, la sociedad no lo toma como una tendencia propia, se percibe como un error. En cambio, hay casos en los que se puede ver una ‘intención popular’, no individual, ni momentánea, ni casual, que a la larga termina generando un cambio”.

Como ejemplo de este último caso, cuando un "error" termina generando un cambio en la lengua, la especialista menciona el uso del condicional ("haría") en reemplazo del pretérito ("hiciera" o "hiciese"). "Hoy los jóvenes ya no perciben la diferencia como un error. Es más natural, muy comunicativo, da información y posiblemente prospere como forma ‘correcta’".

En cuanto a la ortografía, Borzi señala que ha quedado abandonada en el colegio y en la educación, del mismo modo que se ha descuidado la producción y comprensión de textos en general.

Sin embargo, para la especialista, la ortografía es una preocupación de las clases populares: "Producto de la escuela sarmientina y las maestras, las clases populares respetan mucho la ortografía. Incluso en carteles con errores puede verse que hay una preocupación por ‘escribir bien’, como cuando se sobreescribe una ‘s’ arriba de una ‘c’, lo que demuestra que hay un intento por ajustarse a la norma".


Un poco de historia
Los debates en torno a la ortografía son casi tan viejos como el español, lengua que -no está de más decirlo- se inventó hablando mal latín.

En 1997, García Márquez desató una gran polémica cuando, en su discurso en el Primer Congreso Internacional de la Lengua Española, pidió "jubilar" a la ortografía. “Simplifiquemos la gramática antes de que la gramática termine por simplificarnos a nosotros. (...) Jubilemos la ortografía, terror del ser humano desde la cuna: enterremos las haches rupestres, firmemos un tratado de límites entre la ge y jota, y pongamos más uso de razón en los acentos escritos, que al fin y al cabo nadie ha de leer lagrima donde diga lágrima ni confundirá revolver con revólver...".

jueves, 20 de agosto de 2009

´´Foco al aire´´ presenta espacio erótico

“Un cuerpo entrenado no expresa más que un cuerpo no entrenado” fueron las palabras de Octavio Zeivy , director de la puesta en escena Doña G. Neu-Lite

Redacción
sociedad@eluniversal.com.mx


“Un cuerpo entrenado no expresa más que un cuerpo no entrenado” fueron las palabras de Octavio Zeivy , director de la puesta en escena Doña G. Neu-Lite , quien advirtió que el público verá más que un espectáculo “una suerte de instalación”, pues la pieza involucra todos los elementos de un show multidisciplinario como la danza, actuación, música, iluminación, vestuario y otros elementos que van más allá de la concepción aristotélica de una representación teatral.
El proyecto, que lleva cinco años en la mente del director de la compañía “Foco al aire”, cuenta con el apoyo de la Coordinación Nacional de Danza del Instituto Nacional de Bellas Artes y se presentará del 20 al 22 de agosto en el capitalino Teatro de la Danza.
La novedad de esta puesta en escena es que no se puede catalogar por su versatilidad, además es una expectativa para todos, ya que su director y los actores que participan en ella no quisieron revelar los detalles, simplemente aseguraron se trata de “una apuesta escénica que explora el movimiento corporal y las emociones, a partir del erotismo y la sexualidad” mediante la reflexión de la representación escénica y del papel que juega en ella el lenguaje corporal.
El actor Gabriel Cervantes, quien forma parte del reparto de Doña G. Neu-lite, dijo que no es una obra etiquetable, pues maneja muchas medias y una dramaturgia que integra la línea aristotélica además de un discurso corporal. La pieza contará con la participación de personajes ajenos al mundo de la danza y la actuación como es el caso de Doña Gloria que será representada por una mujer de 79 años sin experiencia artística.
Zeivy, quien realizó estudios de danza en Cuba, en Estados Unidos, en la Universidad Folkwang Hochschule Pina Bausch Schule, de Essen, Alemania y en la Hogeschool voor de KunstenArnhem (HKA) en Arnhem, Holanda, asegura que el objetivo de Doña G. Neu-lite es que los más de 15 actores en escena se conecten con el espectador y éste desde su butaca experimente una suerte de sensaciones que lo lleven a vivir el teatro y que le permitan volver al rito erótico frente a la sexualidad a través del hipnotismo y de la sintonía con el público.
Acompañado de Francisco Gallardo, Miguel Plata, Dionisia Fandiño, Marcela Sánchez y Gabriel de Cervantes, integrantes del elenco que reunirá a 23 personas en escena, el autor y director explicó que si bien Doña G. Neu-Lite tiene una raíz dancística, busca recuperar el sentido de esta disciplina como espectáculo y para ello convoca a otros elementos como el teatro, la música, el video, la iluminación e incluso los silencios, para generar atmósferas que despierten las más diversas sensaciones en el público.


http://www.eluniversal.com.mx/cultura/60239.html

Conversión histérica, trastorno psicosomático e hipocondría

A diferencia del hipocondriaco que sólo se imagina que está enfermo, el que tiene una dolencia psicosomática presenta verdaderamente alteraciones físicas.

Las palabras griegas psyche y soma significan, respectivamente, mente y cuerpo; de ellas deriva el término psicosomático aplicado a la influencia de la mente sobre el cuerpo. Una enfermedad psicosomática es una dolencia física real producida, total o parcialmente, por conflictos emocionales subconscientes o cualquier otro factor de tipo psicológico. Los médicos todavía no comprenden bien cómo las emociones pueden alterar las funciones de los órganos hasta ese grado, pero es indudable que lo hacen.

A diferencia del hipocondriaco que sólo se imagina que está enfermo, el que tiene una dolencia psicosomática presenta verdaderamente alteraciones físicas. Con frecuencia estos pacientes pueden ser curados tratando el problema psicológico en el que radica su enfermedad. Dolencias como las úlceras del aparato digestivo, los dolores de cabeza y las palpitaciones son con frecuencia (pero no invariablemente) psicosomáticas, pero hay muchas más de la misma índole; no pocos médicos opinan que la mayoría de las enfermedades fisiológicas, quizá incluso el cáncer, están influidas en cierta medida por factores psicológicos.

La medicina psicosomática que se dedica a este tipo de enfermedades puede ser nueva, pero la idea no lo es; desde hace mucho se acepta que las penas hondas o las tensiones continuas minan seriamente la salud. ¿En qué consiste el síndrome de Münchhausen? A la mayoría de las personas nos da miedo tener que ser hospitalizadas y preferimos estar sanas que enfermas; pero hay algunas que lo que más desean en este mundo es que las manden al hospital.

Emplean toda clase de recursos para hacer creer a los médicos que están gravemente enfermas: fingen los síntomas más aparatosos para simular un estado de urgencia, alteran los datos que sirven para hacer el diagnóstico e incluso llegan a mutilarse. Estas personas suelen haber estado hospitalizadas muchas veces, han recorrido los consultorios de innumerables doctores y a menudo logran que se les opere sin necesidad. Son capaces de tomar insulina para que en los análisis aparezca bajo su nivel de glucosa en la sangre, escupen sangre que llevan oculta en un recipiente dentro de la boca o se inyectan heces para producirse un absceso.

Los motivos que los impulsan a esto todavía no se comprenden, pero los psiquiatras llaman a este patrón de conducta síndrome de Münchhausen. Las personas que fingen una enfermedad son simuladoras y mentirosas, pero pueden efectivamente llegar a ponerse enfermas por los extremos a que llevan su engaño. No se les debe confundir con los hipocondriacos, que genuinamente creen estar enfermos; tampoco simulan una enfermedad para cobrar un seguro o rehuir alguna obligación; aparentemente carecen de motivo para hacer lo que hacen.

Se ha dicho que los que padecen el síndrome de Münchhausen, más que masoquistas a los que les gusta sufrir, son seres humanos que buscan desesperadamente un poco de atención; pero también se ha supuesto que hay en ellos un trasfondo de hostilidad, que se aprovechan de los médicos para vengarse, indirectamente, de alguien que les hizo daño o los defraudó en la infancia. Los münchhausenitas a menudo son personas que siempre han tenido dificultades para establecer relaciones estrechas con los demás, y muchos han sufrido brutalidad y abandono.

El Dr. Don R. Lipsitt, un psiquiatra que se ha dedicado a estudiar esta desviación de la conducta, calcula que en los Estados Unidos aparecen todos los años alrededor de 4,000 personas, la mayoría varones que tienen entre 20 y 30 años, cuyo único interés en la vida es engañar a los médicos, y a eso destinan todas sus energías. Uno de sus pacientes logró ser hospitalizado 400 veces en 25 años.



Histeria femenina


La histeria femenina era una condición diagnosticada en la medicina occidental hasta mediados del siglo XIX. En la era victoriana fue el diagnóstico habitual de un amplio abanico de síntomas, que incluían desfallecimientos, insomia, retención de fluidos, pesadez abdominal, espasmos musculares, respiración entrecortada, irritabilidad, pérdida de apetito y “tendencia a causar problemas”.

Las pacientes diagnosticadas con histeria femenina debían recibir un tratamiento conocido como “masaje pélvico”—estimulación manual de los genitales de la mujer por el doctor hasta llegar al orgasmo, que en el contexto de la época se denominaba “paroxismo histérico” al considerar el deseo sexual reprimido de las mujeres una enfermedad.



Historia temprana


La historia de la histeria se remonta a la antigüedad: fue descrita tanto por el filósofo Platón como por el médico Hipócrates, y se encuentra recogida antes en papiros egipcios. Un mito de la antigua Grecia relata que el útero deambula por el cuerpo de la mujer, causando enfermedades a la víctima cuando llega al pecho. Esta teoría da cuenta al origen del nombre, pues la raíz proviene de la palabra griega para útero: hystera.

Galeno, importante médico del siglo II, escribió que la histeria era una enfermedad causada por la privación sexual en mujeres particularmente pasionales. La histeria se diagnosticó frecuentemente en vírgenes, monjas, viudas y en ocasiones mujeres casadas. La prescripción en la medicina medieval y renacentista era el coito si estaba casada, el matrimonio si estaba soltera y el masaje de una comadrona como último recurso.



Histeria


La histeria (del francés hystérie, y éste del griego ὑστέρα, «útero») es una afección psicológica que pertenece al grupo de las neurosis y que padece el uno por ciento de la población mundial. Se encuadra dentro de los trastornos de somatización y se manifiesta en el paciente en forma de una angustia al suponer que padece diversos problemas físicos o psíquicos. En tanto que neurosis, no se acompaña nunca de una ruptura con la realidad (como en el delirio) ni de una desorganización de la personalidad. Técnicamente, se denomina conversión histérica.

El cerebro histérico no está enfermo, pero ciertas regiones son, manifiestamente, sede de una actividad anormal, y determinados circuitos parecen encontrarse transitoriamente bloqueados por una especie de parálisis funcional.



Trastorno de conversión


El trastorno de conversión (término que describe lo que anteriormente se llamaba histeria) fue un diagnóstico especialmente popular a fines del siglo XIX. Se refiere a los síntomas que afectan al comportamiento y que se asemejan a una enfermedad neurológica pero que no proceden de ninguna enfermedad física conocida ni se pueden explicar por ella.

Es una conversión porque el paciente convierte el conflicto psicológico en un trastorno físico (incapacidad para mover ciertas partes del cuerpo o usar los sentidos de manera normal). Entre los que lo estudiaban, se destacaron Pierre Janet, Jean-Martin Charcot, Josef Breuer y Sigmund Freud.

Antes, la gran mayoría de personas diagnosticadas eran mujeres, se supone que por estar más oprimidas y reprimidas que los hombres. Esta histórica disparidad sexual suele explicarse en términos sociológicos, al igual que la drástica caída del índice del síndrome. Todavía, de vez en cuando se emplea este término, pero generalmente sin referencia a ningún mecanismo subyacente específico. En un principio se pensó que la histeria sólo era una patología femenina, debido a su etimología. Procede de "Hystéra" , palabra griega que significa útero.

Freud teorizó que el trastorno de conversión proviene de una emoción internada de cólera, repugnancia o conflicto sin resolver. Utilizaba la hipnosis para tratar este trastorno. Luego fue reemplazado por el "Método de Apremio"(estos dos no lograban la curacion del paciente, solo una descarga de los conflictos acumulados). Más tarde comenzó a aplicar el Método de "asociación libre" que resuelve las dificultades procedentes de este trastorno al permitir la identificación de las razones claves del conflicto emocional en la persona.



Categorías y síntomas


1.De tipo conversivo, en la cual los síntomas incluyen a los sistemas neuromusculares y sensoriales.

2.De tipo disociativo, en la cual aparecen los trastornos de la conciencia.

En algunos casos se tiene la impresión de que el paciente obtiene beneficios a partir de su estado de incapacidad lo cual lo lleva a confundir la enfermedad con la simulación. Los síntomas principales de las neurosis histéricas no están bajo el control consciente del paciente, así la verdadera simulación puede llegar a ser una manifestación de un trastorno de personalidad. Se ha comprobado que en algunos casos, los pacientes presentan alucinaciones visuales, aisladas no acompañadas de pensamientos falsos.

El tipo de histeria de conversión presenta una enorme variedad de síntomas difusos, como parálisis motora o ceguera, trastornos del sistema nervioso, incluyendo temblores y parálisis localizadas, parestesias y estados variables de crisis de tipo epiléptico.

Los estados disociativos surgen por la repentina emergencia del estado consciente de impulsos destructivos primarios; esos estados se presentan con cierta frecuencia después de que los pacientes han cometido un acto violento y llegan a constituir problemas en el juicio.



Hipocondría


La hipocondría es, en esencia, una actitud que el individuo adopta ante la enfermedad. La persona hipocondríaca está constantemente sometida a un análisis minucioso y preocupado de sus funciones fisiológicas básicas, pensando en ellas como una fuente de segura enfermedad biológica.

La característica esencial de la hipocondría es la preocupación y el miedo a padecer, o la convicción de tener, una enfermedad grave, a partir de la interpretación personal de alguna sensación corporal u otro signo que aparezca en el cuerpo. Puede ocurrir, por ejemplo, con lunares, pequeñas heridas, toses, incluso latidos del corazón, movimientos involuntarios, o sensaciones físicas no muy claras. Aunque el médico le asegure que no tiene nada, el hipocondríaco solamente se queda tranquilo un rato, pero su preocupación vuelve de nuevo.

La interpretación catastrófica de los signos corporales más ínfimos por parte del individuo, es el mecanismo que desencadena la hipocondría. Se sabe que este trastorno afecta a menudo a ambientes familiares, es decir, que muchos miembros de una familia tienden a estar afectados. Hay familias que son especialmente sensibles y están muy inclinadas hacia la interpretación de los signos de enfermedad en todos los ámbitos de la vida. De esta forma, los miembros de la misma familia aprenden a interpretar de negativamente cualquier signo corporal y lo asocian con angustia, miedo o ansiedad.

No debemos descartar que una persona hipocondríaca esté realmente enferma. En muchas ocasiones lo que hace es centrar su atención en síntomas leves o imaginarios (mareos, dolor de cabeza, etc.), y no en los verdaderamente importantes. Asimismo, el hipocondríaco al centrar su atención emocional en una determinada función biológica, puede terminar por formar síntomas orgánicos reales (reacciones psicosomáticas).



Sintomatología


•Preocupación por el temor de una enfermedad.
•Temor persistente de tener una enfermedad grave, a pesar de la certeza médica de que no es así
•Mala interpretación de los síntomas
•Los síntomas pueden mudar y cambiar
•Los síntomas pueden ser vagos o específicos
•Ningún trastorno físico aparente puede explicar los síntomas
•El trastorno dura por lo menos 6 meses (24 semanas)

La persona afectada puede reconocer que el temor de tener una enfermedad grave puede ser excesivo, irracional o infundado.

Estamos ante un trastorno asociado muy a menudo con la ansiedad, por lo que el principal síntoma de la hipocondría es la preocupación exagerada que siente por su salud. El hipocondríaco medita constantemente sobre sus síntomas, reales o imaginarios, llegando a percatarse de signos funcionales que normalmente se escapan a la conciencia (intensidad de los latidos cardíacos, funciones digestivas, etc.). Puede describir su cuadro clínico con una sutileza impresionante, aclarando repetidas veces el alcance de cada uno de sus síntomas físicos. La atención del hipocondríaco se centra no sólo en el estudio de sí mismo (se toma el pulso, la temperatura, el número de respiraciones por minuto y la tensión arterial varias veces al día), sino también en la cantidad y composición de los alimentos. Sabe con qué aguas hace mejor la digestión, qué grados de ventilación o de temperatura le convienen, etc.

La característica esencial de la hipocondría es la preocupación y el miedoa padecer, o la convicción de tener, una enfermedad grave, a partir de la interpretación personal de uno o más signos o síntomas somáticos. La sintomatología más típicamente hipocondríaca es la sugestiva, que experimenta acompañada de una especial alteración negativa del estado de ánimo, sumamente desagradable, y que le hace colocarse en una actitud fóbica frente a sus molestias, de las que siempre cree que son el comienzo de enfermedades graves. Finalmente, el hipocondríaco acaba renunciando a casi todo para consagrarse a cuidar su enfermedad imaginaria.

En la hipocondría las preocupaciones del enfermo hacen referencia a funciones corporales (latido cardíaco, sudor o movimientos peristálticos), a anormalidades físicas menores (pequeñas heridas, tos ocasional) o a sensaciones físicas vagas y ambiguas (corazón cansado, venas dolorosas...). El individuo atribuye estos síntomas o signos a una enfermedad temida y se encuentra muy preocupado por su padecimiento. Pero en realidad no existe ninguna enfermedad médica asociada a los síntomas, y si el paciente está enfermo verdaderamente, su enfermedad no está relacionada con ellos.



http://www.laplegariadeunpagano.com/2009/08/conversion-histerica-trastorno.html

miércoles, 19 de agosto de 2009

Los doce signos del zodíaco y sus ascendentes

Cáncer
El nacido bajo este signo, normalmente es una persona que se adhiere a sus cosas, al igual que el cangrejo que lo hace a la roca, es decir que lo que es suyo es suyo y si se le toca algo y no se deja en su lugar de origen, se llevan un disgusto, ya que suele ser muy hipersensible.

La sensibilidad, la imaginación y la fantasía son características comunes en los cancerianos. Poseen un carácter maternal y hogareño por excelencia, que muchas veces lo potencian casi a un nivel fantástico y novelesco. En general el temperamento de esta persona es muy lunático.

Normalmente son muy aficionados al mar, y a todo lo relacionado con él, con lo que puede dar marinos, pescadores y navegantes en general.

Físicamente las personas de este signo poseen generalmente unas formas redondas, llenas, de tipo linfático; no muy altas. Rige el estomago, el pecho, el busto, los senos. Profesionalmente, tenemos a navegantes, artistas, novelistas y artesanos en líneas generales.

22 de junio - de 90: a 120:
Signo de agua
Signo cardinal, femenino, negativo
Regido por la luna
Representado por el cangrejo

Leo
Puede ser una persona ambiciosa, sin freno, déspota, orgulloso, sumamente colérico en aspectos negativos, pero cuando son positivos es una persona de un carácter franco, noble, abierto y generoso.

Tiene un montón de cualidades, magnánimo, abierto, especialmente con las personas que le rodean.
La persona en general se ve rodeada de gente, aunque él no quiera, es el "centro" del grupo de gente que le rodea.

Son personas muy "generosas", o sea antes de cobrar ya se lo han gastado, son pródigos en el gasto y sobre todo les gusta brillar y aparentar.
En la forma de vestir y si está en malos aspectos, son de poco gusto; normalmente bajo la influencia de los buenos aspectos, son ya bastante ostentativos.

Físicamente en mal aspecto vemos a un león o a un gallo (bajo aspectos negativos acostumbran a dar apariencia del propio animal que rige el signo); la nariz acostumbra a ser
grande y los brazos cortos. Un dato curioso, es que cuando corren parece que vuelen debido al movimiento de los brazos y codos.

Puede proporcionar, todas las enfermedades relacionadas y vinculadas con el corazón, con la circulación sanguínea y con la columna vertebral.

Profesionalmente, puede dar aquellas profesiones que tengan prestigio y categoría, es decir altos cargos de dignidad, dignatarios, reyes, ministros, etc, pero naturalmente esto puede indicar también el ser un "rey" dentro del mundo en que se mueve un Leo.

23 de julio - de 120: a 150:
Signo de fuego
Signo fijo, masculino, positivo
Regido por el Sol
Representado por el león y el gallo

Virgo

Al ser el sexto signo del zodiaco, tiene una fuerte vinculación con todo lo que pueda representar trabajo y enfermedades. Es la tierra que después de la maduración da su fruto.

Es el que saca provecho de un cultivo que se ha realizado anteriormente, es el que está siempre al tanto para hacer de intermediario en cualquier tipo de operación.

Posee en el fondo unas características de debilidad física, debido a su vinculación con el sector VI de la carta astral (sector de la salud).
Es propio de personas que sacan provecho de las enfermedades, pero que al mismo tiempo pueden preocuparse mucho por mundo de las enfermedades.

Es sumamente mental y práctico. Es muy humanista, pero no es humanitario por convicción, si por miedo, teme a la violencia y huye de ella. Odia el tener que dar malas noticias, pero por su condición social o profesional esta obligado a darlas. Tienen una gracia innata en cuidar enfermos, es algo que no tiene ningún otro signo.

Es bastante típico de la clase media; tiene unas grandes tendencias hacia el ahorro, porque es uno de los signos más tacaño del zodiaco. Es tacaño por previsión. Nunca son dadivosos, sus ahorros los consideran sagrados.
Profesionalmente está vinculado con las profesiones comerciales, dependientes, tratantes de ganado, cerealistas, carpinteros, médicos de medicina general.

Físicamente, son inconfundibles por su frente muy curvada, con dos bultos desarrollados en los extremos de la misma.
Rige los intestinos y el vientre. En malos aspectos, ciertas tendencias a las operaciones de apendicitis o hernia, e incluso ambos a la vez; son muy característicos de los desarreglos intestinales, de las peritonitis, cólera, intoxicaciones, etc.

23 de agosto - de 150: a 180:
Signo de tierra
Signo común, femenino, negativo
Regido por el planeta Mercurio

Libra

Es la persona que necesita compañía, es el signo que necesita siempre estar pendiente del otro, a de hacer las cosas siempre en compañía, nunca puede hacerlas de forma individualista e independiente.

El principal punto de este signo es el equilibrio, es la balanza que ha de estar total y perfectamente equilibrada, ya que si no repercute en la estabilidad y equilibrio de la persona.

Es un equilibrio que viene normalmente acompañado de mucha reflexión. Es un signo de gran refinamiento, y muy buena calidad del mundo artístico, y de la belleza.

Es propio de la sencillez, de aquella persona que es elegante de por si, sin necesidad de lucir joyas. Es un signo extremadamente sociable. Amante de formar parte de asociaciones. Son generalmente personas simpáticas, ponderadas, amigas de dar consejos. Por lo general, necesitan de la sociedad y de la gente. Es un signo de ideas, de pensamiento, y al mismo tiempo de una rapidez de ejecución muy buena, pero suelen terminar con un cierto enfriamiento del tema a pesar de haber empezado con tanto ímpetu.

En malos aspectos, tiene tendencias muy extremistas. Sus características principales son la estética y el equilibrio. Es un signo de pureza, y esta pureza se manifiesta en el campo físico.
Rige los riñones, elemento purificador del cuerpo.

A nivel físico suele manifestarse una cierta curvatura en la parte de los riñones, al final de la espalda. El cabello normalmente acaba en punta con entradas.
Rige el equilibrio o el desequilibrio, sea físico o psíquico.

Profesionalmente son gente vinculada con el mundo del arte, escultores, pintores, músicos, modistos. Dada la tendencia a la asociación, rige a los políticos de sindicatos.

23 de Septiembre - de 180: a 210:
Signo de aire
Signo cardinal, masculino, positivo
Regido por el planeta Venus
Representado por la balanza

Escorpio

Es el signo de la energía fría, es el calculador, el que está muy de acuerdo con la mentalidad, ya que la usa para poder actuar. Apasionado, pero en el fondo místico, o sea poco apasionado en sus acciones, pero no hay que olvidar que es el signo mas sexual del zodiaco. Es un signo dual, representado por el escorpión y la serpiente; de la serpiente tiene su proceder, su infiltración, su curvatura, su paso que no se nota, pero que avanza, y del escorpión tiene la punzada, que clava en un momento dado.

En ocasiones es maquiavélico. Es una persona que va directa al asunto, sin demasiados vueltas. Es oportunista y sabe enfocar la vida para lograr lo que le interesa.

Físicamente es de muy poca apariencia, pero con un gran contenido en su interior, sea positivo o negativo. Es el individuo que no dirá nunca tonterías, todo lo que exprese o diga, tendrá un contenido y una profundidad.

Rige la sexualidad, los órganos sexuales, los sentidos y todo lo que pueda estar relacionado con el sexo.
No acostumbra a decir mentiras, cuando se expresa hay que prestar mucha atención, ya que habla lo justo, claro y conciso, siendo muy convincente. Es un individuo que necesita argumento para hablar, si no los tiene, calla. Es un signo de gran independencia y de gran fuerza psíquica.

Físicamente son fáciles de reconocer, por su cara no muy larga, mas bien cuadrada de mandíbula, no son muy altos, y muchas veces pueden ser rellenos. Su forma de andar, no es ni garbosa ni marcial, si no que se parece al de los patos. El cabello es totalmente recto en la frente, la nariz bastante grande, y algunos con el tabique nasal desviado. Rige todos los orificios del cuerpo, nariz, orejas, sexo, ano, boca. Son enormemente sensibles al dolor. Rige los órganos genitales y las caderas.

Profesionalmente puede abarcar profesiones al estilo de investigadores, médicos, cirujanos, dentistas, sexólogos, jefes de estado mayor, veterinarios.

24 de octubre - de 210: a 240:
Signo de agua
Signo fijo, femenino, negativo
Regido por el planeta Plutón
Representado por la serpiente y el escorpión

Sagitario

La base de Sagitario es la fe, cree por fe, por lo tanto es un signo de expansión, religioso y muy espiritual en algunos casos. Es un signo de ideologías, sean religiosas o políticas. Su principal estímulo son las ideas, es un idealista, las cosas no le entran por el calculo, es la fe lo que le mueve. En el fondo, es un signo de soltería, un signo místico.

Su carácter es optimista, sociable, de un trato franco y afable. Por regla general, la sola presencia de este individuo ya impone, pues dispone de un aire presidencial. Es muy considerado dentro de su propio medio ambiente. Su carácter no es nunca de mala intención, siempre se encuentra bastante inclinado hacia el deber y el amor a la justicia. En muchas circunstancias se despierta el orgullo "quijotesco", y cuando se expresa, habla y habla pero si analizas su contenido te das cuenta que no hay nada.

Es un signo que por mas aspectos negativos que tenga su carta astral, casi nunca pedirá caridad, su ideología y su situación no le permite rebajarse.
Físicamente son personas bastante inconfundibles, tienen la típica cara de caballo, mas bien larga, con unos dientes salidos y gruesos. Suelen ser altos. Su cara es mas bien alargada y los brazos y piernas también. En la cabeza el cabello acaba en punta, pero muy redondeada, con sus consiguientes entradas. Gesticulan mucho al hablar.

Rige el hígado y las piernas desde la cadera hasta las rodillas. En malos aspectos, acostumbran a tener problemas biliares y de hígado.

Profesionalmente encontramos a deportistas, equitación, tenis y en general todos los deportes. Es un signo de expansión, en consecuencia hay muchas tendencias al campo de la aventura; los aventureros, los viajantes empedernidos, los exploradores, misioneros, geólogos, oradores, cazadores, políticos, trotamundos, gente del circo, del teatro.

23 de noviembre - de 240: a 270:
Signo de fuego
Signo común, masculino, positivo
Regido por el planeta Júpiter
Representado por el animal caballo, mitad hombre.

Capricornio

Es un signo enormemente mental, reflexivo, analítico, pensador, calculador, tradicionista. Es la mente que lo analiza todo. Busca la causa y el fin de la cuestión, y por lo tanto es de un pensamiento ordenado, profundo y filosófico. Rige la lentitud y el frío. Es enemigo de la juventud, rige la vejez. Excesivamente totalitario, cuando piensan en una cosa, la hacen plenamente y no paran hasta que la consiguen.

Es un signo que en el fondo rehusa totalmente la juventud. Es amante de la soledad y se encuentra solo interiormente. Capacidad de reflexión ilimitada. Antes de ir a dormir tiene que pensar y reflexionar sobre todo lo acaecido durante la jornada, de lo contrario no podrá dormir tranquilo. Todo Capricornio tiene una frialdad moral y material.

Desconoce prácticamente la belleza, la hermosura casi no le atrae, solo le importa la verdad.
Rige las tierras frías, desérticas, estériles, poco productivas, las cosas grandes, viejas, todo lo antiguo, todo lo pasado, todo lo que ya no tiene calor ni tiene vida; los minerales, los huesos, las minas, los cementerios. Son enemigos del agua, no se lavan nunca. Es realmente un tipo despótico, autoritario, dictador.

Físicamente rige todas las partes óseas del cuerpo, todos los huesos, todas las partes mas mineralizadas del cuerpo, la piel.

Profesionalmente y con buenos aspectos, tienen cargos de confianza. Son personas muy conscientes del trabajo y de la labor que realizan. Podemos encontrar, cajeros, notarios, registradores de la propiedad, gente mas bien de poder efectivo que figurado, filósofos, historiadores, anticuarios, sacerdotes. En malos aspectos encontraremos, mineros, empleados de funerarias, tratantes de carbón, materiales de la construcción, en definitiva, profesiones pesadas y desagradables, y usureros.

22 de diciembre - de 270: a 300:
Signo de tierra
Signo cardinal, femenino, negativo
Regido por el planeta Saturno

Acuario
Es humanitario, todo el mundo es tratado de forma igualitaria. Comporta todo lo nuevo, cambiante, innovador, emotivo, inventor. Los hechos se producen de una forma inesperada, original, rápida, impensada, es el eternamente reformador y el cambio continuo.

Rige todos los instrumentos de enorme precisión. La electrónica, la informática, la programación de ordenadores, InterNet, telefonía, radio, sistemas de comunicación, ciencias económicas, y una larga lista de trabajos y ocupaciones totalmente innovadoras. Las punzadas de las inyecciones, la guillotina, cortes profundos, accidentes profundamente traumáticos, amputaciones.

Es netamente individualista, de gran mentalidad, rapidez e intuición, rápido de acción, pudiendo llegar a la precipitación en malos aspectos. Rige las pantorrillas, varices, úlceras varicosas, toda clase de desarreglos nerviosos. Arteriosclerosis, anemias, deficiencias de circulación.

Profesionalmente es propio de inventores, aviadores, astrónomos, astrólogos, y todas aquellas profesiones liberales, que no están sujetas a un horario. Gran capacidad humanitaria, interés hacia la ecología, la naturaleza, las ONG s y el voluntariado en general.

20 de enero - de 300:~a 330:
Signo de aire
Signo fijo, masculino, positivo
Regido por el planeta Urano
Representado por el aguador.

Piscis
Es un signo muy místico, y en consecuencia transfiere un sentido de espíritu de sacrificio. En malos aspectos nos puede dar tres vertientes:
Anulación de la personalidad; caras sin expresión y vacías.

Tendencias de vago muy marcadas. Transita la vida sin darse cuenta, siguiendo la corriente, teniendo como máximas aspiraciones el pasárselo lo mejor posible en la vida.
El engaño, ya que es el signo de la ilusión. Piscis es un signo muy magnético, y sabe ilusionar a los demás haciéndoles ver el color que a ellos les interesa. Timos de todos los tipos, toda clase de vicios, alcohol y drogas.

Muy impresionable y humano. En buenos aspectos tiene una abnegación sin fin. Muy resignados, generalmente muy bien hablados y exentos de hipocresías. Si existen malos aspectos puede dar a verdaderos hipócritas.

Físicamente rige los pies. Corresponde a las enfermedades crónicas, defectos físicos , taras de todo tipo. Incapacitaciones del aparato linfático. Predominan las enfermedades de tipo psicosomático.
Profesionalmente, médicos, médiums, marineros, poetas, enfermeros, restauradores, enólogos.

19 de febrero - de 330: a 360:
Signo de agua
Signo común, femenino, negativo
Regido por el planeta Neptuno
Representado por los dos peces unidos por la boca.

Aries
Quiere ser el primero en todo, el numero uno, no puede tolerar que otro le pase delante. Es tan suyo que no permite que nadie enmiende lo que él ha dicho hecho o pensado.

Es el fuego de primavera, el fuego del impulso, el fuego del nacimiento, es un signo de iniciativa.
"Un Aries empezará un negocio, pero jamas continuará el de su padre, quizás hará lo mismo, pero empezará de cero ya que le motiva más ser él quien lo arranque.".

La continuidad no le va, y si por circunstancias de la vida lo tiene que hacer, preferirá hacer reformas casi totales, así es como si lo hubiera construido el mismo.
Es un signo muy individualista, es el número uno, muy activo, muy violento, enormemente violento cuando es preciso.

Rige las luchas, las peleas, discusiones, heridas, operaciones, cortes, pinchazos, y todo lo que sea representativo de herramientas cortantes.
Las heridas acostumbran a ser con hemorragia, con sangre.

Representa la cabeza, "es el carnero que golpea con la cabeza". Es un signo de juventud, con mucho ímpetu hasta que llega a los 40 años, y si a esa edad no ha logrado sus objetivos, es mas difícil que lo haga después.
Es un signo fanático, pero no el fanatismo de puede darnos un Sagitario que cree las cosas por fe, si no que Aries lo es a fin de imponer su idea.

Si recibe algún aspecto negativo, se torna violento, impulsivo, temerario, desprecia bastante a la persona en sí para poder conseguir sus propósitos; intolerante, pesado, dada su propia necesidad de ser.
Si recibe aspectos positivos, es una persona muy activa, muy despierta, muy dinámica, muy realizadora, es decir, vence multiplicidad de dificultades en su vida para llegar a conseguir lo que él se propone realmente.
Físicamente son personas altas, con mucha movilidad.
En los deportes, si es en fútbol, será un extremo rápido, y en boxeo, uno de peso ligero.

Rige el cráneo y la cara, desde la barbilla al extremo de la cabeza. Tendencia a la calvicie, ya que es signo de fuego y se le reseca el cabello. El pelo en la cabeza acostumbra a hacer unas entradas rectas. Puede afectar a la vista en aspectos negativos, o sea operaciones. Propio de los dolores de cabeza, hemorragias cerebrales, fiebres altas que desaparecen después sin saber de donde vienen.

Profesiones con ímpetu, soldados, militares rasos, de vanguardia, metalúrgicos, ingenieros, dibujantes delineantes, cirujanos, industria en general y a nivel político suele identificarse con los anarquistas.3

21 de Marzo - De 0: a 30:
Signo de fuego
Signo cardinal, masculino, positivo.
Regido por el planeta Marte.
Representado por el carnero.

Tauro

Es un signo dual, representa los dos elementos (toro y vaca). De la vaca tiene la mansedumbre, la tranquilidad, la paz, la paciencia. Del toro tiene la violencia, por lo tanto la forma de reaccionar de Tauro es de una gran tranquilidad, de una gran paciencia, de una gran perseverancia, un trabajo de dureza, de esfuerzo, pero !!no le piséis, porque explota!!, no ve nada, va a reventar la casa y todo lo que hay a su alrededor, reaccionando de una forma muy violenta, luego se calmará.

Cuando un Tauro explota, dejadlo que lo haga a gusto y luego le invitáis a cenar, él lo aceptará tranquilizándose rápidamente. Cuando arranca se ciega y no ve nada.

Son en general personas dóciles. Cuando reciben aspectos positivos, son unos bonachones, son perseverantes, trabajadores, pacientes, tranquilos, afectivos, pero cuando estos aspectos astrológicos son negativos, suelen ser egoístas, violentos, imposibles de dominar y brutales. Realmente son personas que en muchas circunstancias tienen una dificultad de expresión de sus propios sentimientos, es decir, inclina a esta persona a una cierta melancolía.

Es un signo muy primario y en consecuencia sus reacciones también lo son, es decir que no ve mas de lo que tiene delante. A un Tauro no le vengáis con abstracciones, ya que a primera vista solo capta lo concreto.
Es uno de los signos que se inclinan a utilizar los refranes, ya que la forma de expresión del refrán engloba todo lo que hay que decir en un momento dado, ahorrándose el tener que pensar mas.

Tauro es un signo de cantidad, de acumulación, cuando un Tauro ha de hacer una compra, suele comprar en cantidad, así tiene para otras ocasiones; le encanta tener cantidad ya que es una forma de sentirse posesivo y seguro. Amante de las colecciones, a ser posible de objetos de cierto peso.

En los deportes es propio de gente de peso, de gimnastas.
Rige el cuello, que suele ser grueso, corpulento, pecho salido, brazos curvados.
Son muy aficionados a lucir joyas, y si tienen algún mal aspecto son excesivamente rimbombantes.
Es un signo de voluntad, antes que de grandes ideas. Son amantes de la buena mesa.
Es un signo rutinario y bastante enemigo de las innovaciones y los cambios, prefiere una cantidad fija a largo plazo que muchas hipotecas.

Físicamente, cuando son jóvenes acostumbran a ser mas bien delgados, es con la edad que se vuelven gruesos y corpulentos. Sus ojos acostumbran a ser grandes, pero melancólicos y tristes. Sus piernas normalmente acostumbran a ser más cortas de lo normal, y la cara poco expresiva y generalmente de una belleza estatuaria.

En el aspecto de la salud, suelen padecer del cuello, arteriosclerosis y reuma. Son poco sensibles al dolor, amígdalas, cuerdas vocales, tiroides, sean quizás los puntos mas sensibles.
Rige la garganta, la nuca y el cerebelo.

Rige todas aquellas profesiones que reporten dinero, albañiles, constructores de obras, agricultores ganaderos, etc.
En el campo artístico, puede favorecer a los pintores, especialmente a los escultores, ya que es mas tangible. Puede dar cantantes, ya que rige las cuerdas vocales. Es típico también de carniceros, de tratantes de carnes, personas vinculadas con las reses, la ganadería en general. También de los banqueros por el tema de la acumulación de dinero.

21 de abril - de 30: a 60:
Signo de tierra
Signo fijo, femenino, negativo
Regido por el planeta Venus
Representado por el toro y la vaca

Géminis

Es el primer signo de aire, y en consecuencia es el signo de la primavera, del aire, del primer respiro.
Posee una vinculación con el sector III, o sea será representativo de los hermanos, de la mentalidad del individuo a nivel practico y de los pequeños desplazamientos. Géminis es muy mental. Es un signo humano, los dos hermanos, con lo que tenemos la consiguiente disparidad de ideas, la duda; es un signo de mucha duda, de mucha indecisión, porque tiene diferentes caminos a seguir.

Muchas veces, los asuntos acostumbran a carecer de base, porque realmente son muy mentales por principio, y esa situación de duplicidad es el que en muchas circunstancias le obliga a nadar entre dos aguas, siempre tiene dos caminos, siempre tiene dos situaciones.

Son personas que les gusta dialogar, muy conversadoras, muy intelectuales, con mucha mentalización en las cosas y, por contra, como es un signo aéreo, tienen a veces poca base, poca estabilidad, dándole poca salida a sus cosas, le quedan muchas cosas en la cabeza.

Puede darnos intermediarios a nivel de comercio, pueden tener también mucha facilidad de palabra, pero siempre que ellos explican algo colocan unos incisos que abruman, ya que en su mentalidad siempre fluyen diferentes cosas y tienen la necesidad de comentar todo lo que les viene a la cabeza.

Son personas sumamente comunicativas, bastante inteligentes dado que la mente es su cuestión principal.
Capacitados para hacer diferentes actividades simultáneamente. Son amantes de los cambios, de los desplazamientos, de las pequeñas cosas y la curiosidad intelectual es un elemento importante en ellos.
Acostumbran a pesar menos de lo que aparentan (todos los signos de aire pesan menos de lo que aparentan). Este signo es quizás es el menos sexual del zodiaco.

Físicamente acostumbran a ser delegados, de formas muy rectas, sin formas casi sensuales, huesudos, la cara mas bien chupada, la nariz larga o grande y la frente ancha.
Rige los nervios y el sistema nervioso, las manos, los brazos, los pulmones, y el sistema respiratorio en general (los resfriados. son muy geminianos y consecuentemente muy mercuriales).

A nivel de enfermedades, puede producir pulmonías o inflamaciones pulmonares, resfriados, etc.
Profesionalmente estamos ante escritores, oradores, comerciantes o viajantes de comercio, bibliógrafos impresores, libreros, periodistas y comisionistas.
Suelen tener los dos extremos, bien tienen mucha habilidad manual, o son torpes por naturaleza..

21 de mayo - de 60: a 90:
Signo de aire
Signo común, masculino, positivo
Regido por el planeta Mercurio
Representado por los dos hermanos.